Dios de la tierra y del mundo inferior. Su nombre podría considerarse tanto en singular Aker, como en plural Akeru. En plural hacía referencia también a una serie de criaturas primigenias. Uno de sus epítetos era el de “Guardián de los secretos que están en la Duat”. Su función respecto al rey era abrir la puerta del cielo para que el monarca pudiese pasar al otro mundo. Su iconografía varía, pero más comúnmente se le representa como dos leones mirando hacia lados contrarios cuyos nombres son Sef y Duau que significan ayer y mañana. Entre medias el sol en el horizonte, el ajet. En su iconografía más antigua los leones son sustituidos por cabezas humanas situadas a los extremos de un franja de tierra de la que surgen patas de león similares a la esfinge. En época tardía se le representa en algunos papiros sirviendo de soporte para el viaje de Ra por el cielo. Algunos estudiosos de lo esotérico han querido ver en Aker una representación del momento presente, del hoy, al situa...
Blog sobre Kemet (Antiguo Egipto) en el que publicamos contenido sobre diversos aspectos de esta fascinante cultura.