13/1/15

Recuperación de 12.000 antiguedades para el Nuevo Museo Egipcio.





El nuevo gran museo Egipcio de El Cairo está de enhorabuena, así como todos aquellos que lo visiten en el futuro ya que el primer ministro Egipcio Ibrahim Mehleb inspeccionó el sábado el museo para comprobar de primera mano cómo progresaban los trabajos para mostrar al público hasta 12000 nuevas piezas de la colección. 

Además de estás 12000 piezas que han sido restauradas para incorporarlos al museo se prevé que otras 5000 se restauren de aquí a seis meses. El nuevo gran museo estará ubicado en la zona de Gizeh muy cerca de las pirámides y sustituirá al eterno museo de plaza Tahrir.

El proyecto está siendo elaborado en tres fases y tiene un presupuesto total de 5 billones de liras egipcias incluyendo un préstamo de 300 millones de dólares de la Japan International Cooperation Agency.
El museo tiene prevista su apertura en agosto.

10/11/14

Consigue el libro La última etapa gratis



Hacía mucho que no actualizaba el blog y el motivo es que he tenído muchas cosas que han ocupado mi tiempo, entre ellas mi libro La última etapa.

Ahora he decido ir mostrando el libro a todo aquel que quiera leerlo. Basta con que envieís un mail a mhtdtr-spqr@hotmail.com y cada lunes os enviaré un nuevo capitulo totalmente gratis. Me interesa vuestra opinión al leerlo por lo que intentaré estar en contacto con los lectores para ir recabando sugerencias e incluso correcciones si alguien se anima. 

El lunes 17 mandaré el primer capitulo y a partir de ahí seguiré sin interrupción cada semana. No os costará nada y a mí me supone un gran favor ver cómo se recibe el libro y qué cosas puedo hacer para mejorarlo. Por suspuesto todos aquellos que colaboren en este proyecto recibirán "extras" en el momento en el que la edición definitiva vea la luz.

Muchas gracias por leerme.

1/7/14

Rituales funerarios





Las costumbre funerarias en Kemet han cambiado mucho a lo largo de nuestra historia. Aquellas que teníamos cuando vine al mundo diferían bastante de las actuales. Por un lado porque por entonces la otra vida estaba restringida solo a los nesut y sus familiares y no fue hasta no mucho tiempo antes de dedicarme a ello que se abrió a todo el mundo que podía permitírselo.

La famosa momificación que a día de hoy ha sido legado de nuestro pueblo tampoco fue un ritual que se mantuviese intacto por siempre y sufrió variaciones, pero se mantuvo como la mejor forma de conservar los cuerpos para la otra vida. Este proceso de momificación era fundamental para conservar el cuerpo en la otra vida. Era la única forma de que se mantuviese intacto para que nuestro Ka tuviese un cuerpo en el que habitar tras la muerte.

Para que os hagáis una idea de lo arduo del proceso, los sacerdotes mayores dedicaban hasta dos meses en completar los rituales con los nesut. Para el resto el tiempo era menor y aun así considerablemente largo.

El proceso era complejo, pero muy sencillo una vez te acostumbrabas a ello. Colocábamos el cuerpo sobre una tabla y se abría el cuerpo. Dependiendo del tipo del ritual, para quién se hacía, el corte podía ser por una parte o por otra, llevando una máscara del dios Inpu o no. Se extraían del cuerpo los pulmones, el hígado, los intestinos y el estómago que se momificaban aparte y se depositaban dentro de unos contenedores protegidos por cuatro neteru. Son los que hoy en día y por influencia griega se llaman vasos canopos o canopes.

El corazón debía permanecer intacto, pues era el órgano que regía la conciencia de una persona. Lo que para nosotros hoy día es el cerebro, por aquel entonces lo asociábamos al corazón. Era el órgano más importante que teníamos. El cerebro se extraía por lo tanto. Era un proceso bastante desagradable, consistente en sacarlo a través de la nariz en forma líquida tras un proceso de agitado con una vara introducida por la misma nariz. El cráneo vacío se limpiaba. Se limpiaba el cuerpo y se sumergía en un mineral que hoy día se conoce como natrón y que ayudaba a secar el cuerpo. El cadáver permanecía sumergido en este mineral hasta un total de cuarenta días. Servía para deshidratar el cuerpo e impedir la descomposición del cuerpo y la aparición de bacterias. 

Una vez pasados esos cuarenta días el cuerpo se envolvía con tiras de lino pegadas al  cuerpo. Entre las tiras se depositaban amuletos para proteger al difunto y ayudarle en su paso a la otra vida. Tras todo este proceso se entregaba el cuerpo a la familia para su enterramiento.

Esto sucedida en los casos de enterramientos de familias menos pudientes. En los casos de los que nos encargábamos nosotros o los sacerdotes mayores, una vez envuelto el cuerpo se procedía a realizar una serie de rituales. El sacerdote mayor del servicio se encargaba de “abrirle la boca” al muerto para que pudiese hablar en la otra vida y testificar en el juicio de Usir. Los funcionarios pudientes y miembros de la familia real se enterraban en ataúdes pintados con motivos funerarios y del paso a la otra vida. Durante muchos años se desarrolló una mitología y una literatura de la otra vida que no había existido previamente, o al menos no tan detallada. Mediante la representación de estas escenas y los textos correspondientes el fallecido estaba protegido ante cualquier adversidad que pudiese surgir en su paso a la otra vida. Junto con estos textos e imágenes los más pudientes se hacían enterrar con multitud de objetos como barcas, mobiliario diario para usarlo en la otra vida, estatuas representando a trabajadores que trabajarían por él en el otro mundo, etc.


En todo el proceso había un neter que era más importante que el resto y era Inpu. Inpu es uno de los neteru más importantes e influyentes de la historia de Kemet. Presente en todas las etapas de la civilización su función principal es la de ser un neter de los muertos, siendo por tanto, su identificación con el elemento natural de la muerte el más lógico. Inpu es el señor de los occidentales y el guía de los muertos. Es aquel que les conduce hasta su juicio dónde se determinará si pueden acceder a la otra vida o morir de forma definitiva. Inpu es aquel que está sobre su montaña sagrada y el dios del embalsamamiento, posición que ganó cuando embalsamó al propio Usir. Su representación es la de un canido (erróneamente identificado con un chacal) o la de un hombre con cabeza de canido. 

Durante las últimas etapas de la historia de Kemet los sacerdotes embalsamadores usaban una máscara de Inpu para realizar su trabajo. Su culto existió durante toda la historia de Kemet y por todo el país. Era el patrón de un Sepaut del Kemet medio y hasta que no fue asociado a Usir era uno de los neteru más importantes de todos.
 

18/5/14

Ra



Extraido del libro La última etapa: 

Ra es un neter creador, uno de los más importantes, por no decir el que más, durante gran parte de la historia de nuestro país. Por aquel entonces había otros neteru con más fuerza aún como Petaj en Taui o Jenmu en el sur, pero Ra es el neter que más tiempo ha permanecido en lo alto del panteón y que más se ha usado en épocas que aún estaban por venir para justificar otros neteru o unificar cultos.

Ra es el sol, pero el mismo sol tiene diversos aspectos, el mismo Ra no es siempre Ra durante todo el proceso del día. Me explico. Aunque Ra siempre es Ra y siempre está asociado al sol, cuando amanece se le llama Jeper, otro neter que también es una forma de Ra al amanecer, a lo largo de la mañana  toma la forma de Jerajti para ser el mismo Ra en su momento de más brillo al mediodía y Tem al atardecer. Todos estos neteru son a su vez neteru en sí mismos pero también diferentes formas de Ra, lo cual es complicado de entender, pero era algo muy asimilado en nuestra concepción religiosa. También hay que decir que esta concepción, esta forma de explicarlo era la interpretación que existía durante una determinada época y la interpretación que yo mismo realicé tras muchos viajes y conocimientos, no teniendo porque ser la misma que se tenía en aquel momento concreto de la historia.


Ra recorre el cielo durante la mañana para ser tragado al atardecer y entrar en el mundo subterráneo, llamado Duat, donde debe luchar contra una serie de enemigos, entre los que se encuentra la serpiente Apep (Apofis) con el objetivo de salir de nuevo a la mañana siguiente renovado y renacido. Obviamente yo no realizaba un recorrido tal en mi vida, pero no era tan descabellado asumir que, frente a la tumba del nesut, había muerto como Ra y había vuelto a la vida al día siguiente totalmente renovado, mejor aún, con más fuerza y con la imposibilidad de sufrir la muerte.