25/6/16

Diccionario del Antiguo Egipto

Lo que a continuación podéis leer es una relación de términos y palabras transliteradas de la lengua del Antiguo Egipto (Kemet) para facilitar la comprensión y expandir el vocabulario de todos aquellos que aman esta cultura. Normalmente van a ser nombres o términos para definir conceptos que son muy usados en La última etapa. 



La forma elegida para escribirlos es la de hacerlo para conseguir una lectura en español lo más similar posible a su sonido en la lengua del Antiguo Egipto. Por tanto, solo hay que leerlo como está escrito para conseguir el sonido original, por eso diferirá de otras escrituras que pueden encontrarse por la web o en libros que utilizan el mismo sistema pero adaptado de otras lenguas como el inglés o el francés.

Esta entrada se irá actualizando con nuevos términos con el tiempo.

Ast: Isis

Duat: Mundo inferior

Imen: Amon

Injetep: Imhotep

Inpu: Anubis

It: Padre

Item: Atum

Jer: Horus

Kemet: Antiguo Egipto

Mer: Pirámide

Mut: Madre

Nesut: Rey, faraón

Neter: Dios, deidad

Netert: Femenino de Neter

Neteru: Plurar de Neter

Sa: Hijo

Suti: Seth

Tut anj imen: Tutankamón

Usir: Osiris

Yejuti: Thot

18/6/16

Ra

Ra es sin duda el neter (dios) más conocido y a la vez más desconocido para el gran público. Mucho se ha escrito sobre él y todavía se debate si su nombre era Ra o Re. Desde La última etapa siempre le llamaremos Ra, pues, a pesar de que por deferencia se intercala una e entre consonantes para conseguir el sonido de la lengua del Antiguo Egipto, Ra es un caso especial de pronunciación única.



Por decirlo simple Ra es el sol. Esa es su imagen más representativa y conocida, pero no es solo eso. En primer lugar es un dios creador. En Kemet existían diversos mitos de la creación del mundo y Ra era el dios creador de uno de ellos. Su iconografía es de las más claras y al mismo tiempo puede representarse de formas muy diversas. La principal es con cuerpo de hombre, cabeza de halcón y el disco solar sobre la cabeza. Con esta forma puede ser tanto Ra como Ra-jerajti. 

Era el sol que salía cada mañana del mundo inferior o duat y que volvía al mismo cada noche resucitando constantemente. Recorría el cielo en una barca sagrada (Mandjet) y era engullido por la vaca que le permitía el acceso al mundo inferior en el que tenía otra barca sagrada (Mensenktet ) y se encontraba rodeado de aliados para derrotar los males que se encontraba, siendo el más terrible y peligroso la serpiente apep. Al derrotarla salía de nuevo al mundo y un nuevo día nacía.

Durante su viaje por el cielo Ra conocía varías formas. Cuando el sol aparecía al amanecer se llamaba Jeper, al medio día Jerajti y al anochecer Iten. Estas tres formas del dios eran a su vez tres dioses individuales en si mismos. Debido a esto podía adoptar otros aspectos diferentes al de un hombre con cabeza de halcón y disco solar sobre la cabeza.



Era poseedor de cuatro facultades: Hu (el gusto y la palabra), Maa (la visión), Sedyem (el oído) y Sia (el entendimiento y el tacto) y catorce kas: Dyefa (Ayefa) (Abundancia), Aju (Estrépito),Dyehen(Resplandor), Heka (Magia), Hu (Alimentación), Iri (Producción de alimentos), Nejt (Victoria), Pesedy (Luminosidad), Shemes (Fidelidad), Shepes (Gloria), Seped (Habilidad), Uas (Honor), Udy (Prosperidad), User (Vigor).

Muchos reyes asimilaron el nombre del dios al suyo propio y desde la V dinastía se creó el titulo de Sa Ra (hijo de Ra) que se añadió a los otros cuatro títulos con los que contaba el rey.
La ciudad principal de su culto fue Iunu aunque recibió culto a lo largo de todo el país y toda la historia.

Ra llegó a ser tan importante que unieron a diversos dioses con él para legitimar un reinado o un culto en diversos periodos. Ra llegó a ser Imen Ra, o Usir Ra . Su iconografia se adapta y podemos encontrarlo también como carnero con disco solar con o sin alas.



Un texto conocido es La letanía de Ra. Es un antiguo texto funerario de gran importancia durante el Imperio Nuevo. Fue escrito en el interior de las tumbas como referencia a los difuntos. La letanía estaba reservada solamente a los miembros de la casa real o a algunos nobles favoritos de los reyes.

Está dividida en dos partes: la primera invoca a Ra, en 75 formas diferentes. La segunda parte es una serie de rezos en los cuales el rey asume partes de la naturaleza y de dioses. No es un libro del Más Allá o una guía para llegar al otro mundo: elogia al rey por su unión con el dios del sol, estableciendo una relación entre el rey, el neter y su ba.
Fue utilizado en la mayoría de las tumbas a partir de la época de Suti I, colocándose en los corredores de entrada: en el primer pasillo el texto y en el segundo las imágenes que representan cada una de las advocaciones de Ra.


Hay diversas historias y leyendas acerca de Ra. A continuación podéis leer una de las más famosas:

Al principio no había luz. Solo oscuridad y una gran extensión de agua con el nombre de Nun. El poder de Nun era tan grande que desde el interior de la penumbra hizo brotar un huevo grande y brillante. Y del interior de ese huevo surgió Ra.

Lo que él nombraba, adquiría forma y se volvía real. Era tan importante el poder del nombre, que guardaba bien secreto su propio nombre para que nadie pudiera usarlo.

Ra se dispuso a crear el sol diciendo: “Al amanecer me llamo Jeper, al mediodía Ra y al atardecer Item”. Y entonces, el sol apareció por primera vez iluminando la oscuridad, se elevó sobre el horizonte y al atardecer descendió para volver a ocultarse. Luego nombró a Su, y los vientos se congregaron por primera vez y comenzaron a soplar.

Cuando Ra nombró a Tefnut, la lluvia se hizo presente con sus gotas.

Más tarde nombró a Geb y se formó la tierra. Para hacerle compañía nombró a Nut y el firmamento se situó sobre la tierra.

Cuando quiso coronar a Kemet con un río, nombró a Japi. Y Japi comenzó a fluir a través de Kemet fertilizando su amplio valle. Ra nombró una por una todas las cosas que existen sobre la tierra y estas se hicieron visibles y crecieron. Finalmente les dio nombre a los hombres y a las mujeres, y desde entonces la humanidad pobló la tierra.

Ra podía asumir la forma que quisiera. Entonces, tomó la forma de un hombre y se convirtió en el primer rey de Kemet.

Gobernó Kemet durante miles de años llevando bienestar y prosperidad a sus habitantes gracias a las fabulosas cosechas y a sus magníficas leyes. Los habitantes de Kemet solo tenían palabras de agradecimiento y no dejaban de ensalzar su nombre.

Pero Ra, había tomado forma humana y por lo tanto envejecía día a día. Un buen día, los hombres dejaron de respetarlo, comenzaron a burlarse de su aspecto senil y a desobedecer sus órdenes.
Ra no pudo evitar oír las burlas y comentarios y cuando vio que los hombres no obedecían las leyes, se enojó de tal manera que decidió convocar a los neteru que había creado en un lugar secreto para pedir consejo.

Allí estaban Su ,Tefnut, Geb, Nut y Nun escuchando el problema que aquejaba al dios padre.
Nun habló diciendo: Lo que debes hacer es destruirlos con la forma de tu hija, la diosa Sejmet.
Los otros neteru, al ver el mal comportamiento de los hombres, le aconsejaron también destruir a los hombres por intermedio de la netert.

Ra, a través de su ojo, que despedía una mirada aterradora, creó a la netert Sejmet. Feroz y sanguinaria cual leona que persigue su presa y se deleita en la matanza y en la sangre. Siguiendo las órdenes de Ra, desencadenó su furia sobre todos los que ridiculizaron a su padre, sembrando el terror y la desesperación en todo el país.



Los hombres huían a esconderse, pero la netert, los perseguía y los asesinaba relamiéndose con la sangre.

Cuando Ra vio lo que su ojo había hecho la llamó a su presencia para preguntarle si le había obedecido. Sejmet le respondió que estaba feliz porque había vengado a su padre eliminando a todos los hombres que este le había entregado. Todo Kemet estaba teñido del color de la sangre y era imposible detener la furia de la cruel y sanguinaria Sejmet.

Pero Ra se apiadó de los hombres y decidió hacer algo para frenar la matanza. Envió entonces a mensajeros rápidos y silenciosos en busca de grandes cantidades de ámbar. Luego ordenó preparar muchos litros de cerveza hasta llenar siete mil jarras. Más tarde, mandó mezclar el ámbar con la cerveza. A la luz de la luna, la cerveza adquiría el color rojo de la sangre. Hizo llenar nuevamente las jarras y envió a sus mensajeros a volcarlas en el lugar donde se encontraba Sejmet. Al salir el sol, la netert estaba preparada para su próxima cacería, cuando vio la tierra inundada de color rojo y creyó que sería sangre real porque no había cerca ningún hombre. Se acercó y bebió alborozada mientras reía y disfrutaba pensando que era sangre. Bebió tanto ese día, que presa de la ebriedad, no pudo matar a ningún hombre.

Cuando Sejmet volvió ante la presencia de Ra, el neter la recibió con alegría pues no había matado a ninguna persona y decidió cambiar su nombre por el de Jut Jer . A partir de ese momento se convirtió en la diosa Jut Jer, fue la diosa de la dulzura, el amor y la pasión.

La humanidad fue redimida y Ra continuó reinando en su ancianidad, aunque sabía que había llegado el momento de delegar el gobierno de Kemet en los neteru jóvenes. No olvidemos que el poder de Ra estaba en su nombre secreto. Si alguien lo descubría, Ra dejaría de reinar. Ra sabía esto y lo mantenía oculto en su corazón. Solo utilizando grandes poderes mágicos se podría conocer.

El dios Geb se unió con Nut y tuvieron varios hijos: Ast, Usir, Neftis y Suti. Ast era la más sabia de todos ellos. Conocía todos los secretos del cielo y de la tierra, pero lo que no conocía era el nombre secreto de Ra y se propuso descubrirlo.

Ra era muy viejo. Caminaba con dificultad. Su cuerpo entero temblaba. Sus palabras se escuchaban entrecortadas y como la mayoría de los ancianos, babeaba.

Ast comenzó a seguirlo a escondidas y cuando una gota de la baba de Ra cayó sobre la tierra formando barro, ella lo recogió y modeló una serpiente. Colocó la serpiente cerca del camino y cuando Ra paseaba, la serpiente lo mordió y luego huyó a ocultarse.

El veneno corrió rápidamente por el cuerpo de Ra, provocándole un dolor hasta ahora desconocido. Ra gritó con todas sus fuerzas y los neteru corrieron a su encuentro.

Ra estaba desconcertado. Sentía que un fuego le quemaba por dentro y no encontraba explicación a lo sucedido.

Los neteru convocados, lloraban y se lamentaban por lo sucedido. Entre estos, se encontraba la astuta Ast que se acercó preguntando:- ¿Qué sucede padre todopoderoso? ¿Acaso te ha mordido una de las serpientes que has creado?

Ra respondió:-Me ha mordido una serpiente que yo no he creado. No puedo dejar de temblar. Siento que un fuego abrasador me quema por dentro y me devora.

Ast se acercó con dulzura y le dijo al oído:- Si me dices tu nombre secreto, podré hacer uso de mis poderes mágicos y podré sanarte.

Ra respondió: -Yo soy el que hizo el cielo y la tierra. El que creó las aguas, los vientos, la luz, la oscuridad. Soy el creador del gran Japi. Yo soy Jeper por la mañana, Ra al mediodía e Item al atardecer.

Ast respondió: - Tú sabes bien, padre todopoderoso, que esos nombres son conocidos por todos. Lo que yo necesito para curarte es tu nombre secreto.

Ra la tomó de la mano y le susurró al oído: Antes que mi nombre pase de mi corazón al tuyo, júrame que no se lo dirás a nadie salvo al hijo que tendrás al que llamarás Jer. Y Jer deberá jurar que el nombre permanecerá en él por siempre. No se lo debe comunicar ni a otros dioses ni a otros hombres.
Ast realizó su juramento y el conocimiento del nombre secreto pasó del corazón de Ra al corazón de Ast.

Entonces, Ast haciendo uso de todos su poderes mágicos dijo: Por el nombre que conozco, ordeno que el veneno abandone el cuerpo de Ra para siempre.

El veneno desapareció y Ra se sintió bien, pero dejó de reinar sobre Kemet. Encontró un lugar en el cielo donde pasear siguiendo la trayectoria del sol.”


11/6/16

Personajes del Antiguo Egipto: Injetep

A lo largo de la historia del Antiguo Egipto han existido multitud de personajes celebres. Solo unos pocos nombres han llegado a nosotros a través de los restos arqueológicos y uno de los más importantes es el de Injetep.



Injetep (Ἰμούθης imhotep para los griegos) era una persona con múltiples oficios y habilidades. Médico y arquitecto fueron las más conocidas y representativas de ellas. Como médico se convirtió en uno de los más alabados y todo un pionero en su época. Fue tan trascendente en esta faceta que se le llegó a divinizar en épocas posteriores y los griegos le asociaron con su dios Asklepios. Como arquitecto fue el responsable de la construcción de la primera pirámide jamás planteada: la pirámide escalonada de sakkara. Como sacerdote fue el sumo sacerdote de Iunu, la ciudad más importante de su época que rendía culto a Ra. Fue también visir del rey. Sus logros son indudables, pero conozcamos un poco más al hombre que cambió la sociedad egipcia de su tiempo:

La verdadera importancia y relevancia de Injetep llega especialmente a través de la medicina. A pesar de que el de médico no es un titulo que nos haya llegado por inscripciones, su influencia fue tan decisiva en el campo de la medicina que no podemos no comenzar por este aspecto. Fue el autor del papiro Edwin Smith en el que se detallan curaciones, dolencias y observaciones anatómicas. En el texto recomienda diversos tratamientos a través de opiáceos como anestésicos. Describe el proceso en detalle de heridas, lesiones así como su tratamiento. El texto fue tan decisivo en la cultura egipcia que fue utilizado y ampliado por diversos médicos a lo largo de los años.



Como arquitecto no tuvo una importancia menor ya que fue el autor del complejo funerario de Sakkara presidido por la primera pirámide escalonada del mundo. La construcción de la pirámide fue un gran problema que Injetep supo resolver de manera extraordinaria. El rey quería una tumba más grandiosa que las que se hacían por aquella época y la construcción de una tumba de forma piramidal presentaba no pocos problemas de estructura. Injetep resolvió estos problemas mediante la colocación de bloques de diferentes tamaños unos encima de otros dando la imagen de escalones que podemos ver en la actualidad. Se realizaron varias modificaciones durante la construcción para poder soportar el peso total. La pirámide no fue su único quebradero de cabeza pues tuvo que encargarse también de todo el complejo funerario.

Una vez muerto y pasado mucho tiempo Injetep fue divinizado. Se le consideró un neter (dios) de la medicina y se le representaba sentado, como a los escribas, con un papiro sobre sus rodillas. En época del Imperio Nuevo fue asimilado como patrón de los escribas y con la helenización de Egipto se le asoció al dios Asklepios.




Lamentablemente el cine se ha encargado de darnos una imagen muy distinta de tan gran hombre y películas como La momia (1999) han utilizado su nombre y su figura para personificar todo lo contrario a lo que representaba. Sin lugar a dudas se trató de uno de las figuras más importantes no solo del Antiguo Egipto, sino de la historia en general.

4/6/16

La lengua egipcia I: Signos y tipos de escritura

En esta primera entrada nos vamos a centrar en distinguir y diferenciar los signos y tipos de escrituras. Porque, pese a lo que a nivel general se pueda pensar, no solo existieron los jeroglíficos para escribir, sino varios sistemas usados a lo largo de los años para interpretar y transcribir las palabras divinas.



Empecemos por lo conocido: el jeroglífico. En primer lugar hay que establecer el origen mismo de la palabra. Jeroglífico es una palabra griega que tiene origen en dos palabras: ἱερός (hierós) "sagrado", y γλύφειν (glýphein) "escritura". Cuando los griegos llegaron a Kemet transformaron los nombres de las ciudades, dioses y personas en sonidos acordes con su propia lengua. De ahí que llamaron al país Egipto (Aegyptos).

La escritura jeroglífica fue la usada para los textos de carácter sagrado y para las decoraciones de los templos. No es un sistema de escritura que la gente corriente comprendiese o supiese leer (la mayoría de la población no sabía leer en general), sino el tipo de escritura más elevada, la palabra de los neteru (dioses) que solo determinados escribas y sacerdotes podían interpretar. Comprendía casi 700 signos diferentes y fue usada durante toda la historia del Antiguo Egipto (más de 3000 años).



Al mismo tiempo que la escritura jeroglífica se desarrollaron otros tipos de escritura más sencillos para poder redactar documentos, registros y demás papeles necesarios para cualquier trámite alejado del contexto sagrado. A este tipo de escritura la conocemos como hierática. Proviene del griego ἱερατικά (hieratika, sagrado). Este tipo de escritura permitía a los escribas escribir de forma rápida y simplificada cuando se trabajaba sobre papiros.

Un último sistema de escritura surgió durante la fase final del Antiguo Egipto (660 a.c. aproximadamente) antes de contaminarse con influencias extranjeras. Se conoce como escritura demótica y es una derivación de la hierática.



Sobre estos signos y tipos de escritura se escribían todos los textos y documentos en Kemet. A lo largo de la historia la misma lengua cambió, evolucionó y se adaptó a los nuevos tiempos y de la misma forma la escritura adoptó estos cambios y fue evolucionando, pero sobre esto hablaremos más en la próxima entrega.

28/5/16

El juego del Senet

¿Cómo se divertían los antiguos Egipcios? Existían muchas opciones de ocio y al igual que nosotros contaban con juegos de mesa para rellenar sus ratos libres. El más famoso de todos ellos era el Senet.



Se sabe que se jugaba al Senet desde muy antiguo, al menos toda la historia unificada del Antiguo Egipto ya que en un muro de una tumba de la tercera dinastía está pintada una referencia al citado juego. Se han encontrado juegos del Senet en diversas tumbas a lo largo de la historia siendo la más famosa hoy día la de Tut anj imen (Tutankamon). Su nombre significa “pasar” o “ir.

Es un juego para dos personas que consta de un tablero dividido en tres filas con diez casillas cada una y un número de piezas de cinco o diez dependiendo de la variedad elegida, pudiéndose jugar también con siete. Las piezas de los dos jugadores se distinguen por la forma, siendo cónicas o cilíndricas y de colores claro y oscuro. Esa era la norma o el tablero base, porque se han encontrado figuras de diversos colores. Las casillas por las que pasan las fichas se conocen como peru (casas).



El objetivo del juego es sacar las piezas del rival del tablero. El movimiento de las fichas no se determina por dados sino por cuatro tablillas o palos que por un lado no tienen nada y por otro son negras o con motivos diversos. Si se trata de palos se marcan en un lateral. Al tirar las cuatro se avanza tanto como tablillas caigan del lado vacío pudiendo moverse hasta cuatro casillas máximo en un mismo turno. Sin embargo, si caen todas del mismo lado se mueven seis casillas.

Siempre que un jugador consiga avanzar 1, 3 ó 6 casillas tiene un nuevo turno, así hasta que saque un 2 o un 4. Cuando dos fichas del mismo jugador ocupan la misma casilla se protegen mutuamente y evitan ser capturadas por el rival. Si son tres las fichas que caen en la misma casilla impiden que las fichas del rival puedan pasar a través de ellas, solo las suyas pueden saltarlas. Se capturan las fichas del rival cayendo en la misma casilla que una solo de ellas con una tirada exacta, si se pasa de largo no se captura. Si el movimiento hacía adelante no es posible se debe avanzar hacía atrás.

A lo largo del tablero existen una serie de casillas especiales con reglas propias que comprenden desde la casilla 26 hasta la 30. Por ejemplo la 26 obliga a pasar por ella y la 27 manda tu ficha a la casilla de salida.


Es posible hoy día encontrar algunos tableros de Senet en diversos comercios especializados y recrear este pasatiempo tan popular en el Antiguo Egipto.

21/5/16

Culto privado y culto público en el Antiguo Egipto

Cuando se habla de la religión y el culto en el Antiguo Egipto se tiende a hacer siempre desde una perspectiva general y única, a menudo obviando el culto privado o particular de cada ciudadano. Mucho se ha escrito ya del culto general, de los sacerdotes y los templos, de dioses y reyes y su función en la religión, pero este no es mi objetivo en esta entrada. Vamos a profundizar en las diferencias que hay entre el culto público y privado en el Antiguo Egipto.



Por un lado hay que establecer firmemente la idea de que no existe tal cosa como la religión en Kemet (Antiguo Egipto). Lo que nosotros llamamos religión para ellos no existía como palabra o como concepto pues la existencia de los dioses y su interacción con lo natural se daba por hecha, eran parte del mundo y no había necesidad de explicar sus funciones, al menos para la gente corriente. Dicho esto, hay que diferenciar que el culto general, el de los templos, estaba en su mayor medida vetado para la gente corriente que podía entrar solo hasta la primera parte del templo. Solo el personal del templo y algunos funcionarios podían estar en el interior e interactuar con las estatuas de los dioses y los ritos y celebraciones, y no todos.

El ciudadano de a pié podía comunicarse con los sacerdotes dentro de ese pequeño espacio del que disponían en los templos para preguntar, depositar ofrendas, etc… pero el culto real que practicaban era en su casa o en los días de fiesta. Por un lado tenía esos pocos días al año festivos en los que los dioses salían del templo y realizaban un recorrido por la ciudad o a otro templo. Esos días eran los pocos en los que una persona normal podía ver a los dioses (a sus estatuas). Por otro lado, en su día a día realizaba peticiones y ofrendas a los dioses que no siempre tenían que coincidir con los grandes dioses de los templos.

A nivel particular existían muchos dioses en Kemet siendo la mayoría de ellos protectores de determinados grupos (mujeres, niños, obreros…) o contra determinados males (dolores de estómago, picaduras de escorpión…). Estos dioses raramente contaban con estatuas o templos a los que dirigirse por lo que su culto se realizaba a través de amuletos, figurillas o simples peticiones de la gente en el interior de sus hogares, en un lugar dedicado a venerar un determinado dios o dioses.

Si alguien espera un hijo y desea que el parto sea exitoso para la mujer y el niño raramente se dirigirá a un gran templo a pedir protección sino que se encomendará a uno de los dioses encargados de velar por la salud de los niños o las mujeres embarazadas. Si alguien tiene un problema en el trabajo pedirá ayuda al dios correspondiente a su oficio o al dios local de su ciudad. Los grandes dioses cumplían otras funciones, podemos decir que tenían otros trabajos más importantes que hacer como conseguir que el sol saliese cada mañana o que las cosechas fueran suficientes cada año.


Hay, por tanto, una diferencia importante entre el culto privado y el culto público y debemos ser conscientes de que, los grandes olvidados, los ciudadanos de a pié, tenían una vida que no siempre coincidía con lo que los grandes libros y estudiosos nos explican.

8/5/16

Reseña literaria de La vida cotidiana en el Antiguo Egipto de José Miguel Parra

La vida cotidiana en el Antiguo Egipto de José Miguel Parra es un libro de divulgación dirigido a un publico generalista ya que, a pesar de que habla de temas en profundidad en ocasiones usando términos más específicos para conocedores del mundo del Antiguo Egipto, su aproximación es abierta para cualquier persona desconocedora de los más simples mecanismos de la cultura egipcia.



En primer lugar me gustaría destacar que el titulo no es todo lo preciso posible y puede dar lugar a algún engaño. Porque hablar de vida cotidiana y el día a día del faraón y sus súbditos a orillas del río induce a pensar que vamos a centrarnos en el ciudadano de a pié, de su forma de vivir, sus preocupaciones, juegos, estructura y peculiaridades y, aunque es así durante algunos capítulos, el libro se centra más en distinguir diversas profesiones, tipos de persona y estamentos y explicar todos y cada uno de ellos. Es, por tanto, un resumen de diversos tipos de personas a lo largo del tiempo en el que llegaremos a comprender generalidades y particularidades de cada profesión sin indagar en profundidad en cada una de ellas.

Para que se entienda bien basta con echar un vistazo al indice del libro que divide cada capitulo en diversos personajes tales como el campesino, el recaudador de impuestos, el escriba, el esclavo, niños y ancianos,el sacerdote o el soldado. Tenemos, por tanto, una visión global de la totalidad del pueblo egipcio, pero no un análisis detallado de cada uno de ellos. Lo cual no es malo ni un error por parte del autor ya que entiendo que el objetivo de la obra es la de centrarse en rasgos generales en todos y cada uno de los personajes que poblaban las ciudades del Antiguo Egipto.



Los capítulos están muy bien hilvanados unos con otros finalizando cada uno dando pié a la siguiente profesión o grupo de personas que nos vamos a encontrar. La gran cantidad de material bibliográfico utilizado atestiguan el gran trabajo que tiene detrás y a todo esto hay que sumar algo más de 50 fotografías y diversos diseños que ayudan a explicar o mostrar lo que nos relata el autor en el texto.

¿Es un libro que recomendaría?. Sí. La lectura es muy amena y está contado todo de forma fácil de entender incluso si nunca te has acercado a la cultura de la que trata. Si eres un lector de todo lo que sale del Antiguo Egipto no vas a encontrar nada nuevo o que te sorprenda como cabría esperar, pero si quieres indagar más en determinados aspectos o tener una visión general de la sociedad es un libro muy interesante para tener y leer. Se disfruta de principio a fin y ayuda a la difusión de la cultura egipcia entre el público general, que más veces de las deseadas cuenta con información errónea o contradictoria.

El autor:




José Miguel Parra, doctor en Historia Antigua por la universidad Complutense de Madrid (1997), con una tesis sobre las pirámides egipcias, es un especialista en el mundo faraónico, sobre el que ha publicado varias monografías: Historia de las pirámides de Egipto, Los constructores de las grandes pirámides, Las pirámides. Historia, mito y realidad, La vida amorosa en el Antiguo Egipto, Gentes del valle del Nilo, Momias. La derrota de la muerte en el Antiguo Egipto y La historia empieza en Egipto, además de ser coordinador y autor de un importante manual sobre la materia: El Egipto faraónico. Sociedad, economía y política. Traducido a varias lenguas, ha impartido seminarios en diferentes universidades españolas y es un destacado conferenciante que también colabora en radio y televisión. Miembro del proyecto Djehuty, ha estado excavando siete años en las tumbas de Djehuty y Hery en la orilla occidental de Luxor y escribe asiduamente en diferentes revistas españolas.

Se puede comprar a través de los siguientes enlaces:



2/5/16

Renovación en La última etapa

La última etapa renace de sus cenizas. Durante muchos años en este blog se han publicado diversas entradas sobre el Antiguo Egipto, pero llevaba demasiado tiempo sin actualizarse. Desde ahora las cosas van a cambiar.



Por un lado contaremos con una entrada en el blog semanal que tratará diversos aspectos del Antiguo Egipto tales como dioses, cultura, ciudades, lengua, historias o reseñas de libros. Estas entradas se publicarán los fines de semana.

Por otra parte La última etapa consolidará su presencia en Facebook, donde ya contábamos con página y actualmente hemos sobrepasado los 300 me gusta. En la página de Facebook podéis acceder a noticias, vídeos y novedades a lo largo de toda la semana.

Además contamos con presencia en Twitter, que al igual que Facebook se hará eco de todas las novedades y vinculará lo que pasa en todos los medios para estar al tanto de todos los cambios en La última etapa.

De igual forma inauguramos canal de Youtube en el que cada semana contaremos con un vídeo que nos contará diversos aspectos del Antiguo Egipto.

No menos importante será la cuenta de Instagram, más centrada en las imágenes así como la cuenta de Tumblr que compartirá contenido con la de Instagram para llegar a más público. 

Entre todas las cuentas en redes sociales pretendemos llegar a la mayor cantidad de lectores y convertir a La última etapa en un sitio de consulta sobre todo lo que sucede y sucedió en el Antiguo Egipto así como para dar a conocer el futuro libro de idéntico titulo que se está preparando desde hace muchos años.

A continuación podéis acceder a todas las cuentas de La última etapa en las redes sociales. Estad atentos porque desde esta misma semana comienza la actividad en todas y cada una de ellas:

Facebook: La última etapa /

Twitter: @laultimaetapa

Instagram: La última etapa

Tumblr: La última etapa

Youtube: Canal de La última etapa


29/11/15

¿Los misterios del Antiguo Egipto?



Mucho se ha hablado y se continua hablando acerca del porqué de la colocación de las pirámides o de su relación con las estrellas. Desde el comienzo de la arqueología en Egipto muchos han querido buscar explicaciones fantásticas para explicar cómo una civilización de hace tanto tiempo había sido capaz de conseguir logros que para nosotros parecen imposibles.

La condición humana y el hombre del siglo XX se tienen en la más alta estima. La ignorancia general acerca de la historia y las civilizaciones de la antigüedad se pone de manifiesto cada vez que sale el tema en una conversación entre personas “normales”. No cabe en la cabeza que alguien pudiese realizar un logro como levantar unas pirámides de gran tamaño en una época en la que para el hombre moderno, los hombres no tenían ni las capacidades ni la inteligencia suficiente para ello.

Se tiende a menospreciar al hombre del pasado pensando que no eran capaces de conocer o investigar como lo hacemos hoy día. Nos sorprendemos cuando nos cuentan cómo se conocía el cuerpo humano y se era capaz de operar quirurjicamente a niveles similares a los actuales, como si por entonces el mono no hubiese evolucionado lo suficiente para conseguir semejantes logros.

Pero lo cierto es que el hombre de la antigüedad era tan inteligente como el hombre moderno, tenía menos herramientas, pero disponía de más inventiva para solucionar problemas al carecer de las comodidades modernas.

No hay que buscar conexiones extraterrestres para explicar la construcción de las pirámides. Si no han vuelto en tres mil años no lo iban a hacer en aquel momento puntual en aquel lugar en concreto. Tampoco hay que buscar explicaciones buscando la construcción de las pirámides siguiendo un esquema estelar porque hasta mucho tiempo más tarde no se “descubrieron” esas estrellas y porque la construcción de las pirámides se dio en tres reinados durante un periodo de tiempo muy amplio y en el que estuvieron involucradas miles de personas. Buscar un motivo es intentar reinventar la rueda, simplemente las circunstancias se dieron para que hoy día veamos esa coincidencia igual que cientos de construcciones y localizaciones en el mundo pueden tener analogías similares.

Queremos buscar explicaciones que nos fascinen y nos hagan fantasear, mientras que la teoría de que la explicación más sencilla es la correcta no tiene el mismo glamour. Nunca se podrá demostrar si hubo o no ayuda extraterrestre o si las construcciones se hicieron basándose en un mapa estelar, pero no hace falta. Dejemos a los soñadores que inventen teorías indemostrables y concentrémonos de verdad en estudiar y comprender las cosas de las que queremos hablar y conocer, no solo una parte de ello.

Porque el verdadero motivo de la construcción de las pirámides es de sobra conocido y se pueden sus razones, sucesos contemporáneos y circunstancias políticas y civiles. ¿Para qué perder el tiempo con teorías más propias de una mala serie de ciencia ficción?

24/10/15

Egitto splendore millenario (Crónica de la exposición)



Link de la exposición: http://www.mostraegitto.it/

Muestra inaugurada el 16 de octubre de 2016 en la ciudad italiana de Bologna. El mismo día pude ir a verla. Se trata de una exposición presentada en el Museo Civico Archeologico di Bologna con la colaboración del museo Nacional de antigüedades de Leiden en los Países Bajos. Componen la exposición más de 500 piezas que datan desde el periodo pre dinástico hasta la época romana. 1700 metros cuadrados de arte abierta para todo el público que además incluye préstamos del Museo egipcio de Torino y del Museo arqueológico nacional de Firenze.

La muestra está dividida en una serie de salas estructuradas en su mayor parte en orden cronológico de los objetos mostrados. De esta manera, en la primera sala encontramos los objetos más antiguos, pertenecientes a la época pre dinástica, anterior a los reyes conocidos y las construcciones de las pirámides, siendo los más destacados objetos y utensilios de la vida cotidiana.


Vaso decorado perteneciente al periodo Naqada (3450-3325 a.c.)

La exposición está muy bien explicada. Con el precio de la entrada tienes derecho a una audio guía en italiano o inglés (no español) con numerosas pistas a lo largo de todo el recorrido que explican a grandes rasgos la historia del antiguo Egipto centrándose en aspectos concretos según las piezas mostradas. Igualmente se acompaña de abundantes textos cada sala y cada pieza por lo que si uno es un completo desconocedor de la cultura saldrá con una idea general de la misma.

Una vez nos adentramos en la parte del Imperio Antiguo es cuando empezamos a encontrar piezas más interesantes, especialmente aquellas obtenidas en la necropolis de Sakkara. 


Mesa para ofrendas de la V-VI dinastía (2347-2216 a.c.)

Las piezas son interesantes y ofrecen suficiente variedad para ser de interés tanto a profanos como a entendidos en la materia. Especialmente destacables son las estelas y falsas puertas así como un par de figuras muy bien conservadas. A continuación podéis ver un ejemplo de lo que hablo en estas fotografías exclusivas de La última etapa:



Seguimos avanzando en el tiempo y entramos en la época oscura entre el Imperio Antiguo y el Imperio Medio. El número de piezas de este periodo aumenta y podemos encontrar numerosas estelas tanto funerarias como de ofrendas, que, a pesar de haber perdido los colores como suele suceder en este tipo de piezas hoy día, mantienen todo su interés y conservan la mayor parte de los textos.


Estela de Aku (XII-XIII dinastía 1976-1648)


La parte más amplia de la exposición (como suele ser habitual en cualquier muestra del Antiguo Egipto) es la dedicada al Imperio Nuevo. La mejor documentada y la que más objetos nos ha legado. Varias salas recogen diversos tipos de objetos, amuletos, papiros del libro de los muertos y de las puertas así como estatuas de gran tamaño ausentes en las salas anteriores. 



Dos elementos decorativos para el pecho pertenecientes a la dinastía XVIII (1479-1425 a.c.)




Sin lugar a dudas, es la parte más interesante de la muestra tanto para novatos como para conocedores del tema. Las estelas y papiros ofrecen mucha información acerca de las costumbres de la época así como registros de dioses y cultos de gran interés. 



La estatuaria no es tanta como en otros museos de sobra conocidos como el de Londres o El Cairo, pero ofrecen una imagen clara de aquello que pretenden mostrar.




Estatuas de Maya y Merit de la dinastía XVIII (1333-1292 a.c.)

También encontramos una sala entera dedicada a mostrarnos armas y otros utensilios de guerra utilizados durante el segundo periodo intermedio cuando el país fue tomado por los extranjeros. Una cosa destacable de la muestra es la cantidad de gente que tienen vigilando, algo que se agradece viendo como los turistas suelen comportarse habitualmente tocando y fotografiando con flash (fotos sin flash sí están permitidas), informándote del recorrido de la muestra (en un par de ocasiones no está del todo claro).


Relieve con prisioneros de guerra de la época de la XIII dinastía (1333-1323 a.c.)


Relieve con prisioneros Nubios de la época de la XVIII dinastía (1333-1323 a.c.)

Sin darnos cuenta como estamos abstraídos viendo y analizando las piezas llegamos a la última parte de la exposición, la perteneciente a la época romana, una época post-antiguo Egipto en el que las influencias extranjeras se dejan notar. Como suele suceder, cuenta con muchas piezas especialmente sarcófagos así como información más detallada de los lugares en los que fueron encontradas las piezas.



Al terminar la muestra podemos bajar a la parte correspondiente al Antiguo Egipto del Museo (la colección permanente por así decirlo) cuyo orden y colocación dista bastante de la de la muestra. Se encuentra ordenada cronológicamente, pero con multitud de piezas dispersas. Dispone de información solo en italiano (no pistas de audio guía, aunque cada objeto está perfectamente nombrado y catalogado). Lo más destacable es una cabeza perteneciente a una estatua de Sejmet que podéis ver a continuación en una fotografía exclusiva de La última etapa:



Como conclusión y análisis personal destacar que se trata de una visita obligatoria. La oportunidad de tener en una misma muestra objetos pertenecientes a varios museos no tan fácilmente visitables no debe dejarse pasar. La muestra es lo suficientemente grande (unas dos horas si la recorres con tranquilidad) como para mostrarle a los desconocedores de la cultura Egipcia una muestra clara de su civilización y contentar al experto mostrando piezas y objetos poco comunes así como otros de gran interés histórico y textual.

Si existe la posibilidad de acercarse a la exposición no saldrás insatisfecho. Personalmente me ha parecido de las más completas, porque, a pesar de que otras muestra como la del museo de Londres dispongan de piezas de más relevancia histórica o piezas más grandes y espectaculares, no disponen de la variedad ni la información que han conseguido proporcionar en esta muestra. Sin lugar a dudas salí muy satisfecho de la misma sintiéndome más cerca de casa de lo que no había estado en mucho tiempo.

13/1/15

Recuperación de 12.000 antiguedades para el Nuevo Museo Egipcio.





El nuevo gran museo Egipcio de El Cairo está de enhorabuena, así como todos aquellos que lo visiten en el futuro ya que el primer ministro Egipcio Ibrahim Mehleb inspeccionó el sábado el museo para comprobar de primera mano cómo progresaban los trabajos para mostrar al público hasta 12000 nuevas piezas de la colección. 

Además de estás 12000 piezas que han sido restauradas para incorporarlos al museo se prevé que otras 5000 se restauren de aquí a seis meses. El nuevo gran museo estará ubicado en la zona de Gizeh muy cerca de las pirámides y sustituirá al eterno museo de plaza Tahrir.

El proyecto está siendo elaborado en tres fases y tiene un presupuesto total de 5 billones de liras egipcias incluyendo un préstamo de 300 millones de dólares de la Japan International Cooperation Agency.
El museo tiene prevista su apertura en agosto.