28/5/16

El juego del Senet

¿Cómo se divertían los antiguos Egipcios? Existían muchas opciones de ocio y al igual que nosotros contaban con juegos de mesa para rellenar sus ratos libres. El más famoso de todos ellos era el Senet.



Se sabe que se jugaba al Senet desde muy antiguo, al menos toda la historia unificada del Antiguo Egipto ya que en un muro de una tumba de la tercera dinastía está pintada una referencia al citado juego. Se han encontrado juegos del Senet en diversas tumbas a lo largo de la historia siendo la más famosa hoy día la de Tut anj imen (Tutankamon). Su nombre significa “pasar” o “ir.

Es un juego para dos personas que consta de un tablero dividido en tres filas con diez casillas cada una y un número de piezas de cinco o diez dependiendo de la variedad elegida, pudiéndose jugar también con siete. Las piezas de los dos jugadores se distinguen por la forma, siendo cónicas o cilíndricas y de colores claro y oscuro. Esa era la norma o el tablero base, porque se han encontrado figuras de diversos colores. Las casillas por las que pasan las fichas se conocen como peru (casas).



El objetivo del juego es sacar las piezas del rival del tablero. El movimiento de las fichas no se determina por dados sino por cuatro tablillas o palos que por un lado no tienen nada y por otro son negras o con motivos diversos. Si se trata de palos se marcan en un lateral. Al tirar las cuatro se avanza tanto como tablillas caigan del lado vacío pudiendo moverse hasta cuatro casillas máximo en un mismo turno. Sin embargo, si caen todas del mismo lado se mueven seis casillas.

Siempre que un jugador consiga avanzar 1, 3 ó 6 casillas tiene un nuevo turno, así hasta que saque un 2 o un 4. Cuando dos fichas del mismo jugador ocupan la misma casilla se protegen mutuamente y evitan ser capturadas por el rival. Si son tres las fichas que caen en la misma casilla impiden que las fichas del rival puedan pasar a través de ellas, solo las suyas pueden saltarlas. Se capturan las fichas del rival cayendo en la misma casilla que una solo de ellas con una tirada exacta, si se pasa de largo no se captura. Si el movimiento hacía adelante no es posible se debe avanzar hacía atrás.

A lo largo del tablero existen una serie de casillas especiales con reglas propias que comprenden desde la casilla 26 hasta la 30. Por ejemplo la 26 obliga a pasar por ella y la 27 manda tu ficha a la casilla de salida.


Es posible hoy día encontrar algunos tableros de Senet en diversos comercios especializados y recrear este pasatiempo tan popular en el Antiguo Egipto.

21/5/16

Culto privado y culto público en el Antiguo Egipto

Cuando se habla de la religión y el culto en el Antiguo Egipto se tiende a hacer siempre desde una perspectiva general y única, a menudo obviando el culto privado o particular de cada ciudadano. Mucho se ha escrito ya del culto general, de los sacerdotes y los templos, de dioses y reyes y su función en la religión, pero este no es mi objetivo en esta entrada. Vamos a profundizar en las diferencias que hay entre el culto público y privado en el Antiguo Egipto.



Por un lado hay que establecer firmemente la idea de que no existe tal cosa como la religión en Kemet (Antiguo Egipto). Lo que nosotros llamamos religión para ellos no existía como palabra o como concepto pues la existencia de los dioses y su interacción con lo natural se daba por hecha, eran parte del mundo y no había necesidad de explicar sus funciones, al menos para la gente corriente. Dicho esto, hay que diferenciar que el culto general, el de los templos, estaba en su mayor medida vetado para la gente corriente que podía entrar solo hasta la primera parte del templo. Solo el personal del templo y algunos funcionarios podían estar en el interior e interactuar con las estatuas de los dioses y los ritos y celebraciones, y no todos.

El ciudadano de a pié podía comunicarse con los sacerdotes dentro de ese pequeño espacio del que disponían en los templos para preguntar, depositar ofrendas, etc… pero el culto real que practicaban era en su casa o en los días de fiesta. Por un lado tenía esos pocos días al año festivos en los que los dioses salían del templo y realizaban un recorrido por la ciudad o a otro templo. Esos días eran los pocos en los que una persona normal podía ver a los dioses (a sus estatuas). Por otro lado, en su día a día realizaba peticiones y ofrendas a los dioses que no siempre tenían que coincidir con los grandes dioses de los templos.

A nivel particular existían muchos dioses en Kemet siendo la mayoría de ellos protectores de determinados grupos (mujeres, niños, obreros…) o contra determinados males (dolores de estómago, picaduras de escorpión…). Estos dioses raramente contaban con estatuas o templos a los que dirigirse por lo que su culto se realizaba a través de amuletos, figurillas o simples peticiones de la gente en el interior de sus hogares, en un lugar dedicado a venerar un determinado dios o dioses.

Si alguien espera un hijo y desea que el parto sea exitoso para la mujer y el niño raramente se dirigirá a un gran templo a pedir protección sino que se encomendará a uno de los dioses encargados de velar por la salud de los niños o las mujeres embarazadas. Si alguien tiene un problema en el trabajo pedirá ayuda al dios correspondiente a su oficio o al dios local de su ciudad. Los grandes dioses cumplían otras funciones, podemos decir que tenían otros trabajos más importantes que hacer como conseguir que el sol saliese cada mañana o que las cosechas fueran suficientes cada año.


Hay, por tanto, una diferencia importante entre el culto privado y el culto público y debemos ser conscientes de que, los grandes olvidados, los ciudadanos de a pié, tenían una vida que no siempre coincidía con lo que los grandes libros y estudiosos nos explican.

8/5/16

Reseña literaria de La vida cotidiana en el Antiguo Egipto de José Miguel Parra

La vida cotidiana en el Antiguo Egipto de José Miguel Parra es un libro de divulgación dirigido a un publico generalista ya que, a pesar de que habla de temas en profundidad en ocasiones usando términos más específicos para conocedores del mundo del Antiguo Egipto, su aproximación es abierta para cualquier persona desconocedora de los más simples mecanismos de la cultura egipcia.



En primer lugar me gustaría destacar que el titulo no es todo lo preciso posible y puede dar lugar a algún engaño. Porque hablar de vida cotidiana y el día a día del faraón y sus súbditos a orillas del río induce a pensar que vamos a centrarnos en el ciudadano de a pié, de su forma de vivir, sus preocupaciones, juegos, estructura y peculiaridades y, aunque es así durante algunos capítulos, el libro se centra más en distinguir diversas profesiones, tipos de persona y estamentos y explicar todos y cada uno de ellos. Es, por tanto, un resumen de diversos tipos de personas a lo largo del tiempo en el que llegaremos a comprender generalidades y particularidades de cada profesión sin indagar en profundidad en cada una de ellas.

Para que se entienda bien basta con echar un vistazo al indice del libro que divide cada capitulo en diversos personajes tales como el campesino, el recaudador de impuestos, el escriba, el esclavo, niños y ancianos,el sacerdote o el soldado. Tenemos, por tanto, una visión global de la totalidad del pueblo egipcio, pero no un análisis detallado de cada uno de ellos. Lo cual no es malo ni un error por parte del autor ya que entiendo que el objetivo de la obra es la de centrarse en rasgos generales en todos y cada uno de los personajes que poblaban las ciudades del Antiguo Egipto.



Los capítulos están muy bien hilvanados unos con otros finalizando cada uno dando pié a la siguiente profesión o grupo de personas que nos vamos a encontrar. La gran cantidad de material bibliográfico utilizado atestiguan el gran trabajo que tiene detrás y a todo esto hay que sumar algo más de 50 fotografías y diversos diseños que ayudan a explicar o mostrar lo que nos relata el autor en el texto.

¿Es un libro que recomendaría?. Sí. La lectura es muy amena y está contado todo de forma fácil de entender incluso si nunca te has acercado a la cultura de la que trata. Si eres un lector de todo lo que sale del Antiguo Egipto no vas a encontrar nada nuevo o que te sorprenda como cabría esperar, pero si quieres indagar más en determinados aspectos o tener una visión general de la sociedad es un libro muy interesante para tener y leer. Se disfruta de principio a fin y ayuda a la difusión de la cultura egipcia entre el público general, que más veces de las deseadas cuenta con información errónea o contradictoria.

El autor:




José Miguel Parra, doctor en Historia Antigua por la universidad Complutense de Madrid (1997), con una tesis sobre las pirámides egipcias, es un especialista en el mundo faraónico, sobre el que ha publicado varias monografías: Historia de las pirámides de Egipto, Los constructores de las grandes pirámides, Las pirámides. Historia, mito y realidad, La vida amorosa en el Antiguo Egipto, Gentes del valle del Nilo, Momias. La derrota de la muerte en el Antiguo Egipto y La historia empieza en Egipto, además de ser coordinador y autor de un importante manual sobre la materia: El Egipto faraónico. Sociedad, economía y política. Traducido a varias lenguas, ha impartido seminarios en diferentes universidades españolas y es un destacado conferenciante que también colabora en radio y televisión. Miembro del proyecto Djehuty, ha estado excavando siete años en las tumbas de Djehuty y Hery en la orilla occidental de Luxor y escribe asiduamente en diferentes revistas españolas.

Se puede comprar a través de los siguientes enlaces:



2/5/16

Renovación en La última etapa

La última etapa renace de sus cenizas. Durante muchos años en este blog se han publicado diversas entradas sobre el Antiguo Egipto, pero llevaba demasiado tiempo sin actualizarse. Desde ahora las cosas van a cambiar.



Por un lado contaremos con una entrada en el blog semanal que tratará diversos aspectos del Antiguo Egipto tales como dioses, cultura, ciudades, lengua, historias o reseñas de libros. Estas entradas se publicarán los fines de semana.

Por otra parte La última etapa consolidará su presencia en Facebook, donde ya contábamos con página y actualmente hemos sobrepasado los 300 me gusta. En la página de Facebook podéis acceder a noticias, vídeos y novedades a lo largo de toda la semana.

Además contamos con presencia en Twitter, que al igual que Facebook se hará eco de todas las novedades y vinculará lo que pasa en todos los medios para estar al tanto de todos los cambios en La última etapa.

De igual forma inauguramos canal de Youtube en el que cada semana contaremos con un vídeo que nos contará diversos aspectos del Antiguo Egipto.

No menos importante será la cuenta de Instagram, más centrada en las imágenes así como la cuenta de Tumblr que compartirá contenido con la de Instagram para llegar a más público. 

Entre todas las cuentas en redes sociales pretendemos llegar a la mayor cantidad de lectores y convertir a La última etapa en un sitio de consulta sobre todo lo que sucede y sucedió en el Antiguo Egipto así como para dar a conocer el futuro libro de idéntico titulo que se está preparando desde hace muchos años.

A continuación podéis acceder a todas las cuentas de La última etapa en las redes sociales. Estad atentos porque desde esta misma semana comienza la actividad en todas y cada una de ellas:

Facebook: La última etapa /

Twitter: @laultimaetapa

Instagram: La última etapa

Tumblr: La última etapa

Youtube: Canal de La última etapa


29/11/15

¿Los misterios del Antiguo Egipto?



Mucho se ha hablado y se continua hablando acerca del porqué de la colocación de las pirámides o de su relación con las estrellas. Desde el comienzo de la arqueología en Egipto muchos han querido buscar explicaciones fantásticas para explicar cómo una civilización de hace tanto tiempo había sido capaz de conseguir logros que para nosotros parecen imposibles.

La condición humana y el hombre del siglo XX se tienen en la más alta estima. La ignorancia general acerca de la historia y las civilizaciones de la antigüedad se pone de manifiesto cada vez que sale el tema en una conversación entre personas “normales”. No cabe en la cabeza que alguien pudiese realizar un logro como levantar unas pirámides de gran tamaño en una época en la que para el hombre moderno, los hombres no tenían ni las capacidades ni la inteligencia suficiente para ello.

Se tiende a menospreciar al hombre del pasado pensando que no eran capaces de conocer o investigar como lo hacemos hoy día. Nos sorprendemos cuando nos cuentan cómo se conocía el cuerpo humano y se era capaz de operar quirurjicamente a niveles similares a los actuales, como si por entonces el mono no hubiese evolucionado lo suficiente para conseguir semejantes logros.

Pero lo cierto es que el hombre de la antigüedad era tan inteligente como el hombre moderno, tenía menos herramientas, pero disponía de más inventiva para solucionar problemas al carecer de las comodidades modernas.

No hay que buscar conexiones extraterrestres para explicar la construcción de las pirámides. Si no han vuelto en tres mil años no lo iban a hacer en aquel momento puntual en aquel lugar en concreto. Tampoco hay que buscar explicaciones buscando la construcción de las pirámides siguiendo un esquema estelar porque hasta mucho tiempo más tarde no se “descubrieron” esas estrellas y porque la construcción de las pirámides se dio en tres reinados durante un periodo de tiempo muy amplio y en el que estuvieron involucradas miles de personas. Buscar un motivo es intentar reinventar la rueda, simplemente las circunstancias se dieron para que hoy día veamos esa coincidencia igual que cientos de construcciones y localizaciones en el mundo pueden tener analogías similares.

Queremos buscar explicaciones que nos fascinen y nos hagan fantasear, mientras que la teoría de que la explicación más sencilla es la correcta no tiene el mismo glamour. Nunca se podrá demostrar si hubo o no ayuda extraterrestre o si las construcciones se hicieron basándose en un mapa estelar, pero no hace falta. Dejemos a los soñadores que inventen teorías indemostrables y concentrémonos de verdad en estudiar y comprender las cosas de las que queremos hablar y conocer, no solo una parte de ello.

Porque el verdadero motivo de la construcción de las pirámides es de sobra conocido y se pueden sus razones, sucesos contemporáneos y circunstancias políticas y civiles. ¿Para qué perder el tiempo con teorías más propias de una mala serie de ciencia ficción?

24/10/15

Egitto splendore millenario (Crónica de la exposición)



Link de la exposición: http://www.mostraegitto.it/

Muestra inaugurada el 16 de octubre de 2016 en la ciudad italiana de Bologna. El mismo día pude ir a verla. Se trata de una exposición presentada en el Museo Civico Archeologico di Bologna con la colaboración del museo Nacional de antigüedades de Leiden en los Países Bajos. Componen la exposición más de 500 piezas que datan desde el periodo pre dinástico hasta la época romana. 1700 metros cuadrados de arte abierta para todo el público que además incluye préstamos del Museo egipcio de Torino y del Museo arqueológico nacional de Firenze.

La muestra está dividida en una serie de salas estructuradas en su mayor parte en orden cronológico de los objetos mostrados. De esta manera, en la primera sala encontramos los objetos más antiguos, pertenecientes a la época pre dinástica, anterior a los reyes conocidos y las construcciones de las pirámides, siendo los más destacados objetos y utensilios de la vida cotidiana.


Vaso decorado perteneciente al periodo Naqada (3450-3325 a.c.)

La exposición está muy bien explicada. Con el precio de la entrada tienes derecho a una audio guía en italiano o inglés (no español) con numerosas pistas a lo largo de todo el recorrido que explican a grandes rasgos la historia del antiguo Egipto centrándose en aspectos concretos según las piezas mostradas. Igualmente se acompaña de abundantes textos cada sala y cada pieza por lo que si uno es un completo desconocedor de la cultura saldrá con una idea general de la misma.

Una vez nos adentramos en la parte del Imperio Antiguo es cuando empezamos a encontrar piezas más interesantes, especialmente aquellas obtenidas en la necropolis de Sakkara. 


Mesa para ofrendas de la V-VI dinastía (2347-2216 a.c.)

Las piezas son interesantes y ofrecen suficiente variedad para ser de interés tanto a profanos como a entendidos en la materia. Especialmente destacables son las estelas y falsas puertas así como un par de figuras muy bien conservadas. A continuación podéis ver un ejemplo de lo que hablo en estas fotografías exclusivas de La última etapa:



Seguimos avanzando en el tiempo y entramos en la época oscura entre el Imperio Antiguo y el Imperio Medio. El número de piezas de este periodo aumenta y podemos encontrar numerosas estelas tanto funerarias como de ofrendas, que, a pesar de haber perdido los colores como suele suceder en este tipo de piezas hoy día, mantienen todo su interés y conservan la mayor parte de los textos.


Estela de Aku (XII-XIII dinastía 1976-1648)


La parte más amplia de la exposición (como suele ser habitual en cualquier muestra del Antiguo Egipto) es la dedicada al Imperio Nuevo. La mejor documentada y la que más objetos nos ha legado. Varias salas recogen diversos tipos de objetos, amuletos, papiros del libro de los muertos y de las puertas así como estatuas de gran tamaño ausentes en las salas anteriores. 



Dos elementos decorativos para el pecho pertenecientes a la dinastía XVIII (1479-1425 a.c.)




Sin lugar a dudas, es la parte más interesante de la muestra tanto para novatos como para conocedores del tema. Las estelas y papiros ofrecen mucha información acerca de las costumbres de la época así como registros de dioses y cultos de gran interés. 



La estatuaria no es tanta como en otros museos de sobra conocidos como el de Londres o El Cairo, pero ofrecen una imagen clara de aquello que pretenden mostrar.




Estatuas de Maya y Merit de la dinastía XVIII (1333-1292 a.c.)

También encontramos una sala entera dedicada a mostrarnos armas y otros utensilios de guerra utilizados durante el segundo periodo intermedio cuando el país fue tomado por los extranjeros. Una cosa destacable de la muestra es la cantidad de gente que tienen vigilando, algo que se agradece viendo como los turistas suelen comportarse habitualmente tocando y fotografiando con flash (fotos sin flash sí están permitidas), informándote del recorrido de la muestra (en un par de ocasiones no está del todo claro).


Relieve con prisioneros de guerra de la época de la XIII dinastía (1333-1323 a.c.)


Relieve con prisioneros Nubios de la época de la XVIII dinastía (1333-1323 a.c.)

Sin darnos cuenta como estamos abstraídos viendo y analizando las piezas llegamos a la última parte de la exposición, la perteneciente a la época romana, una época post-antiguo Egipto en el que las influencias extranjeras se dejan notar. Como suele suceder, cuenta con muchas piezas especialmente sarcófagos así como información más detallada de los lugares en los que fueron encontradas las piezas.



Al terminar la muestra podemos bajar a la parte correspondiente al Antiguo Egipto del Museo (la colección permanente por así decirlo) cuyo orden y colocación dista bastante de la de la muestra. Se encuentra ordenada cronológicamente, pero con multitud de piezas dispersas. Dispone de información solo en italiano (no pistas de audio guía, aunque cada objeto está perfectamente nombrado y catalogado). Lo más destacable es una cabeza perteneciente a una estatua de Sejmet que podéis ver a continuación en una fotografía exclusiva de La última etapa:



Como conclusión y análisis personal destacar que se trata de una visita obligatoria. La oportunidad de tener en una misma muestra objetos pertenecientes a varios museos no tan fácilmente visitables no debe dejarse pasar. La muestra es lo suficientemente grande (unas dos horas si la recorres con tranquilidad) como para mostrarle a los desconocedores de la cultura Egipcia una muestra clara de su civilización y contentar al experto mostrando piezas y objetos poco comunes así como otros de gran interés histórico y textual.

Si existe la posibilidad de acercarse a la exposición no saldrás insatisfecho. Personalmente me ha parecido de las más completas, porque, a pesar de que otras muestra como la del museo de Londres dispongan de piezas de más relevancia histórica o piezas más grandes y espectaculares, no disponen de la variedad ni la información que han conseguido proporcionar en esta muestra. Sin lugar a dudas salí muy satisfecho de la misma sintiéndome más cerca de casa de lo que no había estado en mucho tiempo.

13/1/15

Recuperación de 12.000 antiguedades para el Nuevo Museo Egipcio.





El nuevo gran museo Egipcio de El Cairo está de enhorabuena, así como todos aquellos que lo visiten en el futuro ya que el primer ministro Egipcio Ibrahim Mehleb inspeccionó el sábado el museo para comprobar de primera mano cómo progresaban los trabajos para mostrar al público hasta 12000 nuevas piezas de la colección. 

Además de estás 12000 piezas que han sido restauradas para incorporarlos al museo se prevé que otras 5000 se restauren de aquí a seis meses. El nuevo gran museo estará ubicado en la zona de Gizeh muy cerca de las pirámides y sustituirá al eterno museo de plaza Tahrir.

El proyecto está siendo elaborado en tres fases y tiene un presupuesto total de 5 billones de liras egipcias incluyendo un préstamo de 300 millones de dólares de la Japan International Cooperation Agency.
El museo tiene prevista su apertura en agosto.

10/11/14

Consigue el libro La última etapa gratis



Hacía mucho que no actualizaba el blog y el motivo es que he tenído muchas cosas que han ocupado mi tiempo, entre ellas mi libro La última etapa.

Ahora he decido ir mostrando el libro a todo aquel que quiera leerlo. Basta con que envieís un mail a mhtdtr-spqr@hotmail.com y cada lunes os enviaré un nuevo capitulo totalmente gratis. Me interesa vuestra opinión al leerlo por lo que intentaré estar en contacto con los lectores para ir recabando sugerencias e incluso correcciones si alguien se anima. 

El lunes 17 mandaré el primer capitulo y a partir de ahí seguiré sin interrupción cada semana. No os costará nada y a mí me supone un gran favor ver cómo se recibe el libro y qué cosas puedo hacer para mejorarlo. Por suspuesto todos aquellos que colaboren en este proyecto recibirán "extras" en el momento en el que la edición definitiva vea la luz.

Muchas gracias por leerme.

1/7/14

Rituales funerarios





Las costumbre funerarias en Kemet han cambiado mucho a lo largo de nuestra historia. Aquellas que teníamos cuando vine al mundo diferían bastante de las actuales. Por un lado porque por entonces la otra vida estaba restringida solo a los nesut y sus familiares y no fue hasta no mucho tiempo antes de dedicarme a ello que se abrió a todo el mundo que podía permitírselo.

La famosa momificación que a día de hoy ha sido legado de nuestro pueblo tampoco fue un ritual que se mantuviese intacto por siempre y sufrió variaciones, pero se mantuvo como la mejor forma de conservar los cuerpos para la otra vida. Este proceso de momificación era fundamental para conservar el cuerpo en la otra vida. Era la única forma de que se mantuviese intacto para que nuestro Ka tuviese un cuerpo en el que habitar tras la muerte.

Para que os hagáis una idea de lo arduo del proceso, los sacerdotes mayores dedicaban hasta dos meses en completar los rituales con los nesut. Para el resto el tiempo era menor y aun así considerablemente largo.

El proceso era complejo, pero muy sencillo una vez te acostumbrabas a ello. Colocábamos el cuerpo sobre una tabla y se abría el cuerpo. Dependiendo del tipo del ritual, para quién se hacía, el corte podía ser por una parte o por otra, llevando una máscara del dios Inpu o no. Se extraían del cuerpo los pulmones, el hígado, los intestinos y el estómago que se momificaban aparte y se depositaban dentro de unos contenedores protegidos por cuatro neteru. Son los que hoy en día y por influencia griega se llaman vasos canopos o canopes.

El corazón debía permanecer intacto, pues era el órgano que regía la conciencia de una persona. Lo que para nosotros hoy día es el cerebro, por aquel entonces lo asociábamos al corazón. Era el órgano más importante que teníamos. El cerebro se extraía por lo tanto. Era un proceso bastante desagradable, consistente en sacarlo a través de la nariz en forma líquida tras un proceso de agitado con una vara introducida por la misma nariz. El cráneo vacío se limpiaba. Se limpiaba el cuerpo y se sumergía en un mineral que hoy día se conoce como natrón y que ayudaba a secar el cuerpo. El cadáver permanecía sumergido en este mineral hasta un total de cuarenta días. Servía para deshidratar el cuerpo e impedir la descomposición del cuerpo y la aparición de bacterias. 

Una vez pasados esos cuarenta días el cuerpo se envolvía con tiras de lino pegadas al  cuerpo. Entre las tiras se depositaban amuletos para proteger al difunto y ayudarle en su paso a la otra vida. Tras todo este proceso se entregaba el cuerpo a la familia para su enterramiento.

Esto sucedida en los casos de enterramientos de familias menos pudientes. En los casos de los que nos encargábamos nosotros o los sacerdotes mayores, una vez envuelto el cuerpo se procedía a realizar una serie de rituales. El sacerdote mayor del servicio se encargaba de “abrirle la boca” al muerto para que pudiese hablar en la otra vida y testificar en el juicio de Usir. Los funcionarios pudientes y miembros de la familia real se enterraban en ataúdes pintados con motivos funerarios y del paso a la otra vida. Durante muchos años se desarrolló una mitología y una literatura de la otra vida que no había existido previamente, o al menos no tan detallada. Mediante la representación de estas escenas y los textos correspondientes el fallecido estaba protegido ante cualquier adversidad que pudiese surgir en su paso a la otra vida. Junto con estos textos e imágenes los más pudientes se hacían enterrar con multitud de objetos como barcas, mobiliario diario para usarlo en la otra vida, estatuas representando a trabajadores que trabajarían por él en el otro mundo, etc.


En todo el proceso había un neter que era más importante que el resto y era Inpu. Inpu es uno de los neteru más importantes e influyentes de la historia de Kemet. Presente en todas las etapas de la civilización su función principal es la de ser un neter de los muertos, siendo por tanto, su identificación con el elemento natural de la muerte el más lógico. Inpu es el señor de los occidentales y el guía de los muertos. Es aquel que les conduce hasta su juicio dónde se determinará si pueden acceder a la otra vida o morir de forma definitiva. Inpu es aquel que está sobre su montaña sagrada y el dios del embalsamamiento, posición que ganó cuando embalsamó al propio Usir. Su representación es la de un canido (erróneamente identificado con un chacal) o la de un hombre con cabeza de canido. 

Durante las últimas etapas de la historia de Kemet los sacerdotes embalsamadores usaban una máscara de Inpu para realizar su trabajo. Su culto existió durante toda la historia de Kemet y por todo el país. Era el patrón de un Sepaut del Kemet medio y hasta que no fue asociado a Usir era uno de los neteru más importantes de todos.