23/7/16

Personajes del Antiguo Egipto: Cleopatra

Cleopatra Filopátor Nea Thea o Cleopatra VII, en griego: Κλεοπάτρα Φιλοπάτωρ es uno de los personajes más famosos no solo del mundo del Antiguo Egipto, sino de la historia de la humanidad. Una figura que enamoró a los romanos y al publico actual gracias a películas, novelas y reimaginaciones.



Fue la última reina del Antiguo Egipto cuando el país ya no era desde hacía mucho tiempo Kemet, sino el Egipto griego. Heredó el trono cuando tenía 18 años junto a su hermano Ptolomeo XIII de tan solo 12 años de edad con el que además se casó. Su padre fue un soberano despreciado por su pueblo que se mantenía en el trono gracias a la ayuda romana.

Entre el año 50 y 49 a.c. el país sufrió una gran crisis de rebeliones internas, hambruna y perdida de poder económico. Aconsejado por tres de sus consejeros Ptolomeo XIII expulsó a su hermana obligandola a exiliarse a Siria desde donde Cleopatra intentaría recuperar el poder reuniendo un ejercito.

En esa misma época en Roma estalló la guerra civil entre Ivlivs Caesar y Pompeivs que hizo que ambos llegasen al país del Nilo. El rey egipcio mató a Pompeivs con la esperanza de ganarse el favor de Caesar aunque su decisión consiguió el efecto contrario. Caesar se dispuso a solucionar el conflicto entre los dos hermanos por el trono del país y localizó a Cleopatra y medió consiguiendo un acuerdo por el cual Ptolomeo XIII se queda con la isla de Creta y Cleopatra recupera el trono.



Ptolomeo no pudo aceptar esta solución y llevo la guerra a los nuevos amantes. Como consecuencia de ello Ptolomeo XIII murió, Cleopatra recuperó el trono de nuevo y se casó con su hermano Ptolomeo XV para legitimar su gobierno que tenía solo 10 años por lo que Cleopatra se quedó como gobernante real del país.

De la relación de Cleopatra y Caesar nacería un hijo, Cesarión. Cleopatra estuvo dos veces en Roma, pero nunca se ganó el favor del pueblo romano y una vez Caesar fue asesinado se quedó sin apoyos. Una vez de vuelta a Egipto y con su hermano con 15 años de edad que podía quitarle el trono que le pertenecía, buscó la ayuda de Marco Antonio que se encontraba formando triunvirato con el heredero de Caesar, el futuro Avgvstvs.

Cleopatra y Marco Antonio se convirtieron en amantes. Tuvieron tres hijos y se casaron formalmente. Una vez el triunvirato terminó se inició un conflicto entre Marco Antonio y Avgvstvs que condujo a la batalla de Actium en Egipto. Como consecuencia del conflicto ambos amantes murieron. Cleopatra se suicidó, según quien lo cuenta de una forma o de otra y terminó la dinastía Ptolemaica en Egipto al convertirse en país en una provincia romana.



La fascinación que causa hoy día Cleopatra no tiene explicación, o quizá deberíamos buscarla en las peliculas que se han hecho de ella y la idealización que se ha mostrado en las mismas, pues la reina nunca fue una mujer con un canon de belleza ideal ni acorde a nuestro tiempos. Nunca fue idealizada por los romanos ni su propia gente la tenía como una gran belleza.


Su paso por la historia es celebre por la presencia de Roma pues si la guerra civil no hubiese acabado en Egipto la figura de Cleopatra nunca habría quedado registrada en la historia al no conseguir reinar y ser solo una pariente más del rey en cuestión. Además, el hecho de que su dinastía fuese el final del Egipto históricoC, no de Kemet que murió siglos antes, tampoco le confieren una presencia histórica en los eventos del Antiguo Egipto cuando era conocido como Kemet, antes de la llegada de los invasores extranjeros.

16/7/16

Usir

Usir es uno de los dioses más importantes de Kemet a lo largo de toda su historia. Usir es la vida, el elemento natural que la representa, es también el dios más importante del mundo inferior, la duat, donde preside el juicio de los muertos. Para los griegos se le llamó Όσιρις) que es como ha quedado hoy día para la mayoría de la gente (Osiris).



Es el símbolo de resurrección por excelencia como demuestra su mito. Esta asociación con la vida se puede ver en el mito de resurrección así como en el carácter de dios de la fertilidad que desde siempre ha tenido este dios pudiéndose observar este rasgo en su misma piel, de color negra o verde.

El mito de Usir cuenta como este, que fue el primer rey de Kemet, vivía en paz con su mujer Ast (Isis) hasta que su hermano Suti (Seth) le tendió una trampa para vengarse por una afrenta que su hermano había cometido sobre él. Existen varias versiones de lo que sucedió siendo imposible discernir cuál es la auténtica. En algunas versiones Suti se convierte en un cocodrilo, en otras más modernas arroja a su hermano al Nilo en pedazos.

Lo único cierto es que asesinó a Suti y le mutiló desperdigando sus miembros por todo el país. En los 42 sepat (nomos) que tenía por entonces Kemet distribuyó 42 pedazos de Usir. Suti aprovecha para gobernar Kemet en lugar de su hermano mientras Ast se dedica a buscar los 42 pedazos de su esposo por todo el país junto a la netert Neftis.

Entre ambas encuentran todos los pedazos del neter Junto a la ayuda de otros neteru como Inpu consiguen juntar todos los pedazos mediante el embalsamamiento del cadáver y entonces Ast con forma de pájaro insufla de nuevo la vida en el cuerpo de su esposo y copula con él. De esta unión nace Jer (Horus).



Usir pasa a ser el neter del inframundo y su hijo es el que desafía a Suti por el gobierno legítimo del país convirtiéndose en el nuevo rey.

En época greco-romana Plutarco narró este mito de forma diferente a las tradiciones egipcias. En su relato Suti le regala un sarcófago a Usir con sus medidas exactas indicando en un banquete que lo regalará a quien encaja perfectamente en él. Aliado con 73 traidores hace que todos ellos entren en el ataúd para comprobar que ninguno cabe. Cuando Usir entra para probar Suti y sus 73 esbirros lo cierran y arrojan el ataúd al río que llega a la ciudad de Biblos donde nace un árbol en el lugar en el que acaba el ataúd.

El rey de Biblos hace cortar el árbol y lo utiliza para construir un pilar para su palacio, todavía con el ataúd en su interior Ast encuentra el árbol y rescata el ataúd del interior. Según Plutarco Suti despedazó después el cuerpo de su hermano y cuando fue reconstruido no pudieron incluir el pene que se lo comió un pez. Ast lo reconstruyó con magia para engendran a su hijo Jer.



Esta versión del mito, pese a ser más novelada, es la versión de un escritor que no vivió en Kemet ni bebió de las fuentes antiguas. No obstante, la esencia es la misma y las consecuencias permanecen intactas.

En época del llamado Reino Nuevo se une con Ra para dotar de más fuerza a ambos neteru. Su carácter de neter de la duat (inframundo) le lleva a presidir el juicio de los muertos en el que los fallecidos deben presentarse ante él y superar el pesaje de su corazón para demostrar que han sido puros y seguido la maat (justicia) en vida. De esta forma se ganan la vida eterna o desaparecen para siempre.

Usir se representa como un hombre envuelto en un sudario sujetando los cetros de poder. Su imagen es tan clara que es imposible confundirla con la de cualquier otro neter. Suele portar la corona blanca del alto Kemet aunque en ocasiones, según la época, puede portar la llamada corona Atef.



Su culto se encuentra a lo largo de toda la historia de Kemet y es especialmente fuerte en las localidades de Abedyu y Per Usir. En Abedyu se representaban los misterios de Usir, una de las festividades más importantes de todo el país. Consistía en rememorar la muerte y resurrección del neter. Según la tradición se levantó un templo en cada uno de los lugares en que Suti enterró una parte del cuerpo de su hermano. En Abedyu estaba la cabeza, en Busiris la columna vertebral, en Jem el cuello, en Hut Heryib el corazón y en Taui la cabeza.

Una vez llegó la helenización de Kemet y pasó a ser conocido como Egipto Usir pasó a unirse con Jep (Apis) en la forma de Serapis.



9/7/16

La lengua egipcia (II): Jeroglíficos básicos

En esta segunda entrada dedicada a la escritura en el Antiguo Egipto (Kemet) vamos a profundizar en el sistema de escritura más conocido y estudiado: la escritura jeroglífica.



Este tipo de escritura fue “descifrada” para las sociedades contemporáneas por Jean-Francois-Champollion a través de la conocida Piedra de Rosetta. Esto derivó a que la traducción usada en primer lugar fuese aquella que realizó al francés y después, gracias a la influencia del inglés, se adaptó a esta lengua también.

Por eso hay que empezar aclarando que la gran mayoría de jeroglíficos y traducciones que vemos en internet están basados en una pronunciación que no es equivalente al español y cuyos sonidos no pueden equipararse a los de nuestra lengua. Por eso es común ver tablas de equivalencias de signos jeroglificos con letras que mucha gente usa para poner su nombre en jeroglíficos o tatuarse. Estas tablas, en un porcentaje muy alto, son incorrectas porque están arregladas para que las letras se pronuncien o bien en inglés o bien en francés.



Por este motivo encontramos traducciones con caracteres como kh o letras como h que, o bien no existen en español, o se pronuncian de forma muy diversa (por ejemplo la h en español es muda mientras que en la mayoría de las lenguas es aspirada).

Lo que a continuación voy a exponer es un cuadro de caracteres jeroglíficos y su equivalencia individual en letras españolas para que quien lo vea pueda pronunciarlas tal y como se leen y conseguir el mismo sonido que un angloparlante puede conseguir con otro tipo de tabla.

Hoy en día se recogen un total de 743 caracteres, parecen muchos pero son pocos comparados con el Chino, divididos en grupos de deidades, aves, instrumentos, partes del cuerpo, etc... Este número variaba según la época llegando a multiplicarse en época greco-romana (cuando Kemet ya no era Kemet sino Egipto).



En cuanto a la pronunciación hemos visto una serie de pautas para las letras, pero no existe una pronunciación exacta de la lengua del Antiguo Egipto a día de hoy. Esto es porque no hay nadie que pueda explicar cómo se pronunciaba exactamente por lo que existe un consenso internacional para conseguir una pronunciación unificada en todo el mundo, que no tiene porque coincidir con la original.

De esta manera como parte de esta convención se utilizan las letras e y o para rellenar espacios entre consonantes cuando no existe una letra que las una.

El orden de escritura puede variar, de derecha a izquierda o izquierda a derecha y de abajo a arriba. Lo que nos indica el orden de lectura y la dirección es hacía dónde miran los caracteres.

En la siguiente entrada comenzaremos a profundizar en la escritura dando pautas básicas de la lengua para poder empezar a traducir y escribir.

2/7/16

El templo de Luxor

El templo de Luxor es uno de los más grandes y más conocidos de los que quedan en Egipto. Situado en una de las ciudades más turísticas y con mayor número de templos y estructuras originales conservadas, es una visita obligada para todos aquellos que viajan al país. El templo de Luxor tiene muchas historias que contar, y nuestro objetivo con esta entrada es darlas a conocer todas.



El templo se encontraba situado en el centro de la antigua ciudad conocida como Uaset. Uaset fue una ciudad que comenzó a tener mayor importancia en la época conocida como Imperio Nuevo en la que se constituyó como capital del país. La ciudad fue renombrada como Tebas en época griega. El templo fue construido durante las dinastías XVIII y XIX. Se le fueron añadiendo elementos con el paso del tiempo tanto en época Ptolemaica como romana. Consagrado al dios Imen, que pasó también de ser un dios local a ser consagrado como el dios central del país durante todo el último periodo de esplendo egipcio. Hoy en día el templo está considerado, junto con el conjunto de templos de la zona, como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La construcción del templo se le atribuye a Amenhotep, hijo de Hapu por orden de Imenjetepjekauaset (Amenofis III), su padre. El templo está construido por bloques reutilizados de un edificio anterior, probablemente una capilla edificada por Hatshepsut. La longitud total es de 260 metros.



El templo complementa el gran templo de Imen (Amón) en Karnak. Situado a poco más de dos kilómetros estaban unidos por 700 esfinges con cabeza de carnero y capillas en las que se paraban las barcas de la triada de la ciudad en la gran fiesta de Opet. El templo está dedicado a la gran triada de la ciudad: Imen, Mut y Jensu (Khonsu).

El festival de Opet era el más importante de los que se realizaban en Uaset. Tenía lugar el segundo mes de la estación de la inundación. Se realizaba una procesión en la que se trasladaban las barcas de los neteru (dioses) con sus imágenes desde Karkak hasta Luxor.

La planta del templo sigue una trayectoria axial. Sus construcciones principales son el santuario, la sala hipóstila y la columnata de entrada procesional. La sala hipóstila está formada por treinta y dos columnas de estilo papiriforme fasciculadas hacia el patio porticado o patio solar. La columnata de entrada tiene una extensión de cincuenta y dos metros.



Llegando por la avenida de las esfinges lo primero que nos encontramos son la capilla de Serapis y Jut Jer (Hathor). Situados enfrente del templo nos encontrábamos con dos obeliscos y dos estatuas sedentes del rey. Uno de los pilonos fue trasladado a la plaza de la Concordia en París en el año 1836, como regalo de Mohamed Alí. El otro, de unos 25 metros de altura, se encuentra actualmente en su emplazamiento original. El obelisco está decorado con una escena en la que aparece Ramesu Meriimen (Ramsés II) adorando a Imen, y 3 franjas de jeroglíficos en las que se describe el protocolo real junto a una fórmula de alabanza a las construcciones y victorias del rey y la duración de su reinado. Las figuras sedentes del rey están decoradas con imágenes de prisioneros que representan los nueve pueblos conquistados por Kemet. La reina Nefertari aparece a cada lado del trono. El pilono  construido por Ramsés II relata la batalla de Qadesh, librada por el rey contra los hititas. En la decoración se incluye el poema de Pentaur que glorifica el valor del rey en la batalla.



Ya en el interior encontramos las capillas de la triada divina del tempolo (Imen, Mut y Jensu) en el centro del gran patio solar de Ramses II. Construidas por Hatshepsut y Yejutimes Neferjeperu (Tutmosis III) y decoradas posteriormente por Ramsés II, servían como almacén de las barcas sagradas. El patio está rodeado de columnas papiriformes entre las que se sitúan estatuas de Ramses II y diversos dioses. Las columnas están colocadas en 2 hileras alrededor del patio. Este es el espacio al que tenían accesos todos los egipcios.

Si continuamos adentrándonos en el templo llegamos a la avenida procesional con columnas papiriformes de corola abierta de 16 metros de altura. Justo antes de la avenida encontramos dos estatuas de Ramses II con la reina Nefertari representada como la diosa Jut Jer (Hathor). Situadas en el lado sur se encuentran dos estatuas dobles de Imen y  Mut. La decoración de los muros es obra de Tutanjimen (Tutankamón) y Horemheb y sus relieves relatan la fiesta de Opet, mostrando la procesión de barcos desde Karnak y el viaje de regreso.



Llegamos a un nuevo patio solar y de ahí pasamos a la sala hipóstila, un espacio cubierto formada por treinta y dos columnas de estilo papiriforme fasciculada hacía el patio solar. Originalmente la sala se encontraba techada. Las imágenes de los dioses, que aparecen en la decoración, fueron restauradas durante la XIX dinastía ya que los originales fueron destruidos por Anjeniten . Esta sala nos permite la entrada al vestíbulo, decorado con imágenes de emperadores romanos superpuestas sobre los originales egipcios. La sala tiene 3 habitaciones auxiliares consagradas a Mut, Jensu e Imen.

En la sala de ofrendas, decorada con imágenes religiosas hay un santuario en el que Alejandro Magno aparece como Imen. Al lado oeste de la sala se encuentra la sala del nacimiento y a continuación una sala que hace las veces de vestíbulo para la última sala, el santuario.


25/6/16

Diccionario del Antiguo Egipto

Lo que a continuación podéis leer es una relación de términos y palabras transliteradas de la lengua del Antiguo Egipto (Kemet) para facilitar la comprensión y expandir el vocabulario de todos aquellos que aman esta cultura. Normalmente van a ser nombres o términos para definir conceptos que son muy usados en La última etapa. 



La forma elegida para escribirlos es la de hacerlo para conseguir una lectura en español lo más similar posible a su sonido en la lengua del Antiguo Egipto. Por tanto, solo hay que leerlo como está escrito para conseguir el sonido original, por eso diferirá de otras escrituras que pueden encontrarse por la web o en libros que utilizan el mismo sistema pero adaptado de otras lenguas como el inglés o el francés.

Esta entrada se irá actualizando con nuevos términos con el tiempo.

Ast: Isis

Duat: Mundo inferior

Imen: Amon

Injetep: Imhotep

Inpu: Anubis

It: Padre

Item: Atum

Jer: Horus

Kemet: Antiguo Egipto

Mer: Pirámide

Mut: Madre

Nesut: Rey, faraón

Neter: Dios, deidad

Netert: Femenino de Neter

Neteru: Plurar de Neter

Sa: Hijo

Suti: Seth

Tut anj imen: Tutankamón

Usir: Osiris

Yejuti: Thot

18/6/16

Ra

Ra es sin duda el neter (dios) más conocido y a la vez más desconocido para el gran público. Mucho se ha escrito sobre él y todavía se debate si su nombre era Ra o Re. Desde La última etapa siempre le llamaremos Ra, pues, a pesar de que por deferencia se intercala una e entre consonantes para conseguir el sonido de la lengua del Antiguo Egipto, Ra es un caso especial de pronunciación única.



Por decirlo simple Ra es el sol. Esa es su imagen más representativa y conocida, pero no es solo eso. En primer lugar es un dios creador. En Kemet existían diversos mitos de la creación del mundo y Ra era el dios creador de uno de ellos. Su iconografía es de las más claras y al mismo tiempo puede representarse de formas muy diversas. La principal es con cuerpo de hombre, cabeza de halcón y el disco solar sobre la cabeza. Con esta forma puede ser tanto Ra como Ra-jerajti. 

Era el sol que salía cada mañana del mundo inferior o duat y que volvía al mismo cada noche resucitando constantemente. Recorría el cielo en una barca sagrada (Mandjet) y era engullido por la vaca que le permitía el acceso al mundo inferior en el que tenía otra barca sagrada (Mensenktet ) y se encontraba rodeado de aliados para derrotar los males que se encontraba, siendo el más terrible y peligroso la serpiente apep. Al derrotarla salía de nuevo al mundo y un nuevo día nacía.

Durante su viaje por el cielo Ra conocía varías formas. Cuando el sol aparecía al amanecer se llamaba Jeper, al medio día Jerajti y al anochecer Iten. Estas tres formas del dios eran a su vez tres dioses individuales en si mismos. Debido a esto podía adoptar otros aspectos diferentes al de un hombre con cabeza de halcón y disco solar sobre la cabeza.



Era poseedor de cuatro facultades: Hu (el gusto y la palabra), Maa (la visión), Sedyem (el oído) y Sia (el entendimiento y el tacto) y catorce kas: Dyefa (Ayefa) (Abundancia), Aju (Estrépito),Dyehen(Resplandor), Heka (Magia), Hu (Alimentación), Iri (Producción de alimentos), Nejt (Victoria), Pesedy (Luminosidad), Shemes (Fidelidad), Shepes (Gloria), Seped (Habilidad), Uas (Honor), Udy (Prosperidad), User (Vigor).

Muchos reyes asimilaron el nombre del dios al suyo propio y desde la V dinastía se creó el titulo de Sa Ra (hijo de Ra) que se añadió a los otros cuatro títulos con los que contaba el rey.
La ciudad principal de su culto fue Iunu aunque recibió culto a lo largo de todo el país y toda la historia.

Ra llegó a ser tan importante que unieron a diversos dioses con él para legitimar un reinado o un culto en diversos periodos. Ra llegó a ser Imen Ra, o Usir Ra . Su iconografia se adapta y podemos encontrarlo también como carnero con disco solar con o sin alas.



Un texto conocido es La letanía de Ra. Es un antiguo texto funerario de gran importancia durante el Imperio Nuevo. Fue escrito en el interior de las tumbas como referencia a los difuntos. La letanía estaba reservada solamente a los miembros de la casa real o a algunos nobles favoritos de los reyes.

Está dividida en dos partes: la primera invoca a Ra, en 75 formas diferentes. La segunda parte es una serie de rezos en los cuales el rey asume partes de la naturaleza y de dioses. No es un libro del Más Allá o una guía para llegar al otro mundo: elogia al rey por su unión con el dios del sol, estableciendo una relación entre el rey, el neter y su ba.
Fue utilizado en la mayoría de las tumbas a partir de la época de Suti I, colocándose en los corredores de entrada: en el primer pasillo el texto y en el segundo las imágenes que representan cada una de las advocaciones de Ra.


Hay diversas historias y leyendas acerca de Ra. A continuación podéis leer una de las más famosas:

Al principio no había luz. Solo oscuridad y una gran extensión de agua con el nombre de Nun. El poder de Nun era tan grande que desde el interior de la penumbra hizo brotar un huevo grande y brillante. Y del interior de ese huevo surgió Ra.

Lo que él nombraba, adquiría forma y se volvía real. Era tan importante el poder del nombre, que guardaba bien secreto su propio nombre para que nadie pudiera usarlo.

Ra se dispuso a crear el sol diciendo: “Al amanecer me llamo Jeper, al mediodía Ra y al atardecer Item”. Y entonces, el sol apareció por primera vez iluminando la oscuridad, se elevó sobre el horizonte y al atardecer descendió para volver a ocultarse. Luego nombró a Su, y los vientos se congregaron por primera vez y comenzaron a soplar.

Cuando Ra nombró a Tefnut, la lluvia se hizo presente con sus gotas.

Más tarde nombró a Geb y se formó la tierra. Para hacerle compañía nombró a Nut y el firmamento se situó sobre la tierra.

Cuando quiso coronar a Kemet con un río, nombró a Japi. Y Japi comenzó a fluir a través de Kemet fertilizando su amplio valle. Ra nombró una por una todas las cosas que existen sobre la tierra y estas se hicieron visibles y crecieron. Finalmente les dio nombre a los hombres y a las mujeres, y desde entonces la humanidad pobló la tierra.

Ra podía asumir la forma que quisiera. Entonces, tomó la forma de un hombre y se convirtió en el primer rey de Kemet.

Gobernó Kemet durante miles de años llevando bienestar y prosperidad a sus habitantes gracias a las fabulosas cosechas y a sus magníficas leyes. Los habitantes de Kemet solo tenían palabras de agradecimiento y no dejaban de ensalzar su nombre.

Pero Ra, había tomado forma humana y por lo tanto envejecía día a día. Un buen día, los hombres dejaron de respetarlo, comenzaron a burlarse de su aspecto senil y a desobedecer sus órdenes.
Ra no pudo evitar oír las burlas y comentarios y cuando vio que los hombres no obedecían las leyes, se enojó de tal manera que decidió convocar a los neteru que había creado en un lugar secreto para pedir consejo.

Allí estaban Su ,Tefnut, Geb, Nut y Nun escuchando el problema que aquejaba al dios padre.
Nun habló diciendo: Lo que debes hacer es destruirlos con la forma de tu hija, la diosa Sejmet.
Los otros neteru, al ver el mal comportamiento de los hombres, le aconsejaron también destruir a los hombres por intermedio de la netert.

Ra, a través de su ojo, que despedía una mirada aterradora, creó a la netert Sejmet. Feroz y sanguinaria cual leona que persigue su presa y se deleita en la matanza y en la sangre. Siguiendo las órdenes de Ra, desencadenó su furia sobre todos los que ridiculizaron a su padre, sembrando el terror y la desesperación en todo el país.



Los hombres huían a esconderse, pero la netert, los perseguía y los asesinaba relamiéndose con la sangre.

Cuando Ra vio lo que su ojo había hecho la llamó a su presencia para preguntarle si le había obedecido. Sejmet le respondió que estaba feliz porque había vengado a su padre eliminando a todos los hombres que este le había entregado. Todo Kemet estaba teñido del color de la sangre y era imposible detener la furia de la cruel y sanguinaria Sejmet.

Pero Ra se apiadó de los hombres y decidió hacer algo para frenar la matanza. Envió entonces a mensajeros rápidos y silenciosos en busca de grandes cantidades de ámbar. Luego ordenó preparar muchos litros de cerveza hasta llenar siete mil jarras. Más tarde, mandó mezclar el ámbar con la cerveza. A la luz de la luna, la cerveza adquiría el color rojo de la sangre. Hizo llenar nuevamente las jarras y envió a sus mensajeros a volcarlas en el lugar donde se encontraba Sejmet. Al salir el sol, la netert estaba preparada para su próxima cacería, cuando vio la tierra inundada de color rojo y creyó que sería sangre real porque no había cerca ningún hombre. Se acercó y bebió alborozada mientras reía y disfrutaba pensando que era sangre. Bebió tanto ese día, que presa de la ebriedad, no pudo matar a ningún hombre.

Cuando Sejmet volvió ante la presencia de Ra, el neter la recibió con alegría pues no había matado a ninguna persona y decidió cambiar su nombre por el de Jut Jer . A partir de ese momento se convirtió en la diosa Jut Jer, fue la diosa de la dulzura, el amor y la pasión.

La humanidad fue redimida y Ra continuó reinando en su ancianidad, aunque sabía que había llegado el momento de delegar el gobierno de Kemet en los neteru jóvenes. No olvidemos que el poder de Ra estaba en su nombre secreto. Si alguien lo descubría, Ra dejaría de reinar. Ra sabía esto y lo mantenía oculto en su corazón. Solo utilizando grandes poderes mágicos se podría conocer.

El dios Geb se unió con Nut y tuvieron varios hijos: Ast, Usir, Neftis y Suti. Ast era la más sabia de todos ellos. Conocía todos los secretos del cielo y de la tierra, pero lo que no conocía era el nombre secreto de Ra y se propuso descubrirlo.

Ra era muy viejo. Caminaba con dificultad. Su cuerpo entero temblaba. Sus palabras se escuchaban entrecortadas y como la mayoría de los ancianos, babeaba.

Ast comenzó a seguirlo a escondidas y cuando una gota de la baba de Ra cayó sobre la tierra formando barro, ella lo recogió y modeló una serpiente. Colocó la serpiente cerca del camino y cuando Ra paseaba, la serpiente lo mordió y luego huyó a ocultarse.

El veneno corrió rápidamente por el cuerpo de Ra, provocándole un dolor hasta ahora desconocido. Ra gritó con todas sus fuerzas y los neteru corrieron a su encuentro.

Ra estaba desconcertado. Sentía que un fuego le quemaba por dentro y no encontraba explicación a lo sucedido.

Los neteru convocados, lloraban y se lamentaban por lo sucedido. Entre estos, se encontraba la astuta Ast que se acercó preguntando:- ¿Qué sucede padre todopoderoso? ¿Acaso te ha mordido una de las serpientes que has creado?

Ra respondió:-Me ha mordido una serpiente que yo no he creado. No puedo dejar de temblar. Siento que un fuego abrasador me quema por dentro y me devora.

Ast se acercó con dulzura y le dijo al oído:- Si me dices tu nombre secreto, podré hacer uso de mis poderes mágicos y podré sanarte.

Ra respondió: -Yo soy el que hizo el cielo y la tierra. El que creó las aguas, los vientos, la luz, la oscuridad. Soy el creador del gran Japi. Yo soy Jeper por la mañana, Ra al mediodía e Item al atardecer.

Ast respondió: - Tú sabes bien, padre todopoderoso, que esos nombres son conocidos por todos. Lo que yo necesito para curarte es tu nombre secreto.

Ra la tomó de la mano y le susurró al oído: Antes que mi nombre pase de mi corazón al tuyo, júrame que no se lo dirás a nadie salvo al hijo que tendrás al que llamarás Jer. Y Jer deberá jurar que el nombre permanecerá en él por siempre. No se lo debe comunicar ni a otros dioses ni a otros hombres.
Ast realizó su juramento y el conocimiento del nombre secreto pasó del corazón de Ra al corazón de Ast.

Entonces, Ast haciendo uso de todos su poderes mágicos dijo: Por el nombre que conozco, ordeno que el veneno abandone el cuerpo de Ra para siempre.

El veneno desapareció y Ra se sintió bien, pero dejó de reinar sobre Kemet. Encontró un lugar en el cielo donde pasear siguiendo la trayectoria del sol.”


11/6/16

Personajes del Antiguo Egipto: Injetep

A lo largo de la historia del Antiguo Egipto han existido multitud de personajes celebres. Solo unos pocos nombres han llegado a nosotros a través de los restos arqueológicos y uno de los más importantes es el de Injetep.



Injetep (Ἰμούθης imhotep para los griegos) era una persona con múltiples oficios y habilidades. Médico y arquitecto fueron las más conocidas y representativas de ellas. Como médico se convirtió en uno de los más alabados y todo un pionero en su época. Fue tan trascendente en esta faceta que se le llegó a divinizar en épocas posteriores y los griegos le asociaron con su dios Asklepios. Como arquitecto fue el responsable de la construcción de la primera pirámide jamás planteada: la pirámide escalonada de sakkara. Como sacerdote fue el sumo sacerdote de Iunu, la ciudad más importante de su época que rendía culto a Ra. Fue también visir del rey. Sus logros son indudables, pero conozcamos un poco más al hombre que cambió la sociedad egipcia de su tiempo:

La verdadera importancia y relevancia de Injetep llega especialmente a través de la medicina. A pesar de que el de médico no es un titulo que nos haya llegado por inscripciones, su influencia fue tan decisiva en el campo de la medicina que no podemos no comenzar por este aspecto. Fue el autor del papiro Edwin Smith en el que se detallan curaciones, dolencias y observaciones anatómicas. En el texto recomienda diversos tratamientos a través de opiáceos como anestésicos. Describe el proceso en detalle de heridas, lesiones así como su tratamiento. El texto fue tan decisivo en la cultura egipcia que fue utilizado y ampliado por diversos médicos a lo largo de los años.



Como arquitecto no tuvo una importancia menor ya que fue el autor del complejo funerario de Sakkara presidido por la primera pirámide escalonada del mundo. La construcción de la pirámide fue un gran problema que Injetep supo resolver de manera extraordinaria. El rey quería una tumba más grandiosa que las que se hacían por aquella época y la construcción de una tumba de forma piramidal presentaba no pocos problemas de estructura. Injetep resolvió estos problemas mediante la colocación de bloques de diferentes tamaños unos encima de otros dando la imagen de escalones que podemos ver en la actualidad. Se realizaron varias modificaciones durante la construcción para poder soportar el peso total. La pirámide no fue su único quebradero de cabeza pues tuvo que encargarse también de todo el complejo funerario.

Una vez muerto y pasado mucho tiempo Injetep fue divinizado. Se le consideró un neter (dios) de la medicina y se le representaba sentado, como a los escribas, con un papiro sobre sus rodillas. En época del Imperio Nuevo fue asimilado como patrón de los escribas y con la helenización de Egipto se le asoció al dios Asklepios.




Lamentablemente el cine se ha encargado de darnos una imagen muy distinta de tan gran hombre y películas como La momia (1999) han utilizado su nombre y su figura para personificar todo lo contrario a lo que representaba. Sin lugar a dudas se trató de uno de las figuras más importantes no solo del Antiguo Egipto, sino de la historia en general.

4/6/16

La lengua egipcia I: Signos y tipos de escritura

En esta primera entrada nos vamos a centrar en distinguir y diferenciar los signos y tipos de escrituras. Porque, pese a lo que a nivel general se pueda pensar, no solo existieron los jeroglíficos para escribir, sino varios sistemas usados a lo largo de los años para interpretar y transcribir las palabras divinas.



Empecemos por lo conocido: el jeroglífico. En primer lugar hay que establecer el origen mismo de la palabra. Jeroglífico es una palabra griega que tiene origen en dos palabras: ἱερός (hierós) "sagrado", y γλύφειν (glýphein) "escritura". Cuando los griegos llegaron a Kemet transformaron los nombres de las ciudades, dioses y personas en sonidos acordes con su propia lengua. De ahí que llamaron al país Egipto (Aegyptos).

La escritura jeroglífica fue la usada para los textos de carácter sagrado y para las decoraciones de los templos. No es un sistema de escritura que la gente corriente comprendiese o supiese leer (la mayoría de la población no sabía leer en general), sino el tipo de escritura más elevada, la palabra de los neteru (dioses) que solo determinados escribas y sacerdotes podían interpretar. Comprendía casi 700 signos diferentes y fue usada durante toda la historia del Antiguo Egipto (más de 3000 años).



Al mismo tiempo que la escritura jeroglífica se desarrollaron otros tipos de escritura más sencillos para poder redactar documentos, registros y demás papeles necesarios para cualquier trámite alejado del contexto sagrado. A este tipo de escritura la conocemos como hierática. Proviene del griego ἱερατικά (hieratika, sagrado). Este tipo de escritura permitía a los escribas escribir de forma rápida y simplificada cuando se trabajaba sobre papiros.

Un último sistema de escritura surgió durante la fase final del Antiguo Egipto (660 a.c. aproximadamente) antes de contaminarse con influencias extranjeras. Se conoce como escritura demótica y es una derivación de la hierática.



Sobre estos signos y tipos de escritura se escribían todos los textos y documentos en Kemet. A lo largo de la historia la misma lengua cambió, evolucionó y se adaptó a los nuevos tiempos y de la misma forma la escritura adoptó estos cambios y fue evolucionando, pero sobre esto hablaremos más en la próxima entrega.

28/5/16

El juego del Senet

¿Cómo se divertían los antiguos Egipcios? Existían muchas opciones de ocio y al igual que nosotros contaban con juegos de mesa para rellenar sus ratos libres. El más famoso de todos ellos era el Senet.



Se sabe que se jugaba al Senet desde muy antiguo, al menos toda la historia unificada del Antiguo Egipto ya que en un muro de una tumba de la tercera dinastía está pintada una referencia al citado juego. Se han encontrado juegos del Senet en diversas tumbas a lo largo de la historia siendo la más famosa hoy día la de Tut anj imen (Tutankamon). Su nombre significa “pasar” o “ir.

Es un juego para dos personas que consta de un tablero dividido en tres filas con diez casillas cada una y un número de piezas de cinco o diez dependiendo de la variedad elegida, pudiéndose jugar también con siete. Las piezas de los dos jugadores se distinguen por la forma, siendo cónicas o cilíndricas y de colores claro y oscuro. Esa era la norma o el tablero base, porque se han encontrado figuras de diversos colores. Las casillas por las que pasan las fichas se conocen como peru (casas).



El objetivo del juego es sacar las piezas del rival del tablero. El movimiento de las fichas no se determina por dados sino por cuatro tablillas o palos que por un lado no tienen nada y por otro son negras o con motivos diversos. Si se trata de palos se marcan en un lateral. Al tirar las cuatro se avanza tanto como tablillas caigan del lado vacío pudiendo moverse hasta cuatro casillas máximo en un mismo turno. Sin embargo, si caen todas del mismo lado se mueven seis casillas.

Siempre que un jugador consiga avanzar 1, 3 ó 6 casillas tiene un nuevo turno, así hasta que saque un 2 o un 4. Cuando dos fichas del mismo jugador ocupan la misma casilla se protegen mutuamente y evitan ser capturadas por el rival. Si son tres las fichas que caen en la misma casilla impiden que las fichas del rival puedan pasar a través de ellas, solo las suyas pueden saltarlas. Se capturan las fichas del rival cayendo en la misma casilla que una solo de ellas con una tirada exacta, si se pasa de largo no se captura. Si el movimiento hacía adelante no es posible se debe avanzar hacía atrás.

A lo largo del tablero existen una serie de casillas especiales con reglas propias que comprenden desde la casilla 26 hasta la 30. Por ejemplo la 26 obliga a pasar por ella y la 27 manda tu ficha a la casilla de salida.


Es posible hoy día encontrar algunos tableros de Senet en diversos comercios especializados y recrear este pasatiempo tan popular en el Antiguo Egipto.

21/5/16

Culto privado y culto público en el Antiguo Egipto

Cuando se habla de la religión y el culto en el Antiguo Egipto se tiende a hacer siempre desde una perspectiva general y única, a menudo obviando el culto privado o particular de cada ciudadano. Mucho se ha escrito ya del culto general, de los sacerdotes y los templos, de dioses y reyes y su función en la religión, pero este no es mi objetivo en esta entrada. Vamos a profundizar en las diferencias que hay entre el culto público y privado en el Antiguo Egipto.



Por un lado hay que establecer firmemente la idea de que no existe tal cosa como la religión en Kemet (Antiguo Egipto). Lo que nosotros llamamos religión para ellos no existía como palabra o como concepto pues la existencia de los dioses y su interacción con lo natural se daba por hecha, eran parte del mundo y no había necesidad de explicar sus funciones, al menos para la gente corriente. Dicho esto, hay que diferenciar que el culto general, el de los templos, estaba en su mayor medida vetado para la gente corriente que podía entrar solo hasta la primera parte del templo. Solo el personal del templo y algunos funcionarios podían estar en el interior e interactuar con las estatuas de los dioses y los ritos y celebraciones, y no todos.

El ciudadano de a pié podía comunicarse con los sacerdotes dentro de ese pequeño espacio del que disponían en los templos para preguntar, depositar ofrendas, etc… pero el culto real que practicaban era en su casa o en los días de fiesta. Por un lado tenía esos pocos días al año festivos en los que los dioses salían del templo y realizaban un recorrido por la ciudad o a otro templo. Esos días eran los pocos en los que una persona normal podía ver a los dioses (a sus estatuas). Por otro lado, en su día a día realizaba peticiones y ofrendas a los dioses que no siempre tenían que coincidir con los grandes dioses de los templos.

A nivel particular existían muchos dioses en Kemet siendo la mayoría de ellos protectores de determinados grupos (mujeres, niños, obreros…) o contra determinados males (dolores de estómago, picaduras de escorpión…). Estos dioses raramente contaban con estatuas o templos a los que dirigirse por lo que su culto se realizaba a través de amuletos, figurillas o simples peticiones de la gente en el interior de sus hogares, en un lugar dedicado a venerar un determinado dios o dioses.

Si alguien espera un hijo y desea que el parto sea exitoso para la mujer y el niño raramente se dirigirá a un gran templo a pedir protección sino que se encomendará a uno de los dioses encargados de velar por la salud de los niños o las mujeres embarazadas. Si alguien tiene un problema en el trabajo pedirá ayuda al dios correspondiente a su oficio o al dios local de su ciudad. Los grandes dioses cumplían otras funciones, podemos decir que tenían otros trabajos más importantes que hacer como conseguir que el sol saliese cada mañana o que las cosechas fueran suficientes cada año.


Hay, por tanto, una diferencia importante entre el culto privado y el culto público y debemos ser conscientes de que, los grandes olvidados, los ciudadanos de a pié, tenían una vida que no siempre coincidía con lo que los grandes libros y estudiosos nos explican.

8/5/16

Reseña literaria de La vida cotidiana en el Antiguo Egipto de José Miguel Parra

La vida cotidiana en el Antiguo Egipto de José Miguel Parra es un libro de divulgación dirigido a un publico generalista ya que, a pesar de que habla de temas en profundidad en ocasiones usando términos más específicos para conocedores del mundo del Antiguo Egipto, su aproximación es abierta para cualquier persona desconocedora de los más simples mecanismos de la cultura egipcia.



En primer lugar me gustaría destacar que el titulo no es todo lo preciso posible y puede dar lugar a algún engaño. Porque hablar de vida cotidiana y el día a día del faraón y sus súbditos a orillas del río induce a pensar que vamos a centrarnos en el ciudadano de a pié, de su forma de vivir, sus preocupaciones, juegos, estructura y peculiaridades y, aunque es así durante algunos capítulos, el libro se centra más en distinguir diversas profesiones, tipos de persona y estamentos y explicar todos y cada uno de ellos. Es, por tanto, un resumen de diversos tipos de personas a lo largo del tiempo en el que llegaremos a comprender generalidades y particularidades de cada profesión sin indagar en profundidad en cada una de ellas.

Para que se entienda bien basta con echar un vistazo al indice del libro que divide cada capitulo en diversos personajes tales como el campesino, el recaudador de impuestos, el escriba, el esclavo, niños y ancianos,el sacerdote o el soldado. Tenemos, por tanto, una visión global de la totalidad del pueblo egipcio, pero no un análisis detallado de cada uno de ellos. Lo cual no es malo ni un error por parte del autor ya que entiendo que el objetivo de la obra es la de centrarse en rasgos generales en todos y cada uno de los personajes que poblaban las ciudades del Antiguo Egipto.



Los capítulos están muy bien hilvanados unos con otros finalizando cada uno dando pié a la siguiente profesión o grupo de personas que nos vamos a encontrar. La gran cantidad de material bibliográfico utilizado atestiguan el gran trabajo que tiene detrás y a todo esto hay que sumar algo más de 50 fotografías y diversos diseños que ayudan a explicar o mostrar lo que nos relata el autor en el texto.

¿Es un libro que recomendaría?. Sí. La lectura es muy amena y está contado todo de forma fácil de entender incluso si nunca te has acercado a la cultura de la que trata. Si eres un lector de todo lo que sale del Antiguo Egipto no vas a encontrar nada nuevo o que te sorprenda como cabría esperar, pero si quieres indagar más en determinados aspectos o tener una visión general de la sociedad es un libro muy interesante para tener y leer. Se disfruta de principio a fin y ayuda a la difusión de la cultura egipcia entre el público general, que más veces de las deseadas cuenta con información errónea o contradictoria.

El autor:




José Miguel Parra, doctor en Historia Antigua por la universidad Complutense de Madrid (1997), con una tesis sobre las pirámides egipcias, es un especialista en el mundo faraónico, sobre el que ha publicado varias monografías: Historia de las pirámides de Egipto, Los constructores de las grandes pirámides, Las pirámides. Historia, mito y realidad, La vida amorosa en el Antiguo Egipto, Gentes del valle del Nilo, Momias. La derrota de la muerte en el Antiguo Egipto y La historia empieza en Egipto, además de ser coordinador y autor de un importante manual sobre la materia: El Egipto faraónico. Sociedad, economía y política. Traducido a varias lenguas, ha impartido seminarios en diferentes universidades españolas y es un destacado conferenciante que también colabora en radio y televisión. Miembro del proyecto Djehuty, ha estado excavando siete años en las tumbas de Djehuty y Hery en la orilla occidental de Luxor y escribe asiduamente en diferentes revistas españolas.

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