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15/12/13

Escribas y funcionarios





Hoy día tenemos una imagen de los escribas del antiguo Egipto influenciada por películas y libros que aventuran o fantasean acerca de diversos aspectos de la profesión. En primer lugar tenemos que tener en cuenta que los escribas, como cualquier otro funcionario del estado, son hombres que desarrollan una profesión administrativa alejada de cualquier glamour o lujo.




A lo largo de la historia de Kemet ha habido muchas reformas administrativas y cambios en la forma de proceder dentro del grupo del funcionariado. Tanto en la manera de trabajar como en el sistema de promociones o distribución del trabajo ha habido modificaciones y variantes. Nosotros nos vamos a centrar en los aspectos comunes de la profesión que se han mantenido a lo largo del tiempo y que nos permitirán tener una idea bastante acertada de cómo se desarrollaba su trabajo.

Dentro del grupo de los funcionarios hay diversos tipos de trabajo. Por funcionario se entiende todo aquel trabajador que realiza su profesión para el estado. Es pagado por el estado y se encarga, en mayor o menor medida, de que el engranaje del país funcione correctamente. Puede ser un escriba, un juez o un cartero, pero todos ellos dependen del estado y desarrollan un trabajo por cuenta ajena.

En el caso de los escribas son aquellos funcionarios que se encargan de anotar, transcribir o redactar documentos. Son un grupo de hombres instruidos en la lectura y la escritura, entre muchas otras cosas, que desarrollan su profesión en diversos servicios siempre garantizando la documentación de todo el trabajo. Un escriba puede dedicarse a medir las crecidas del río o a contabilizar lo que entra y sale de un granero. Así mismo puede trabajar como copista de documentos en un templo o redactando contratos. Su trabajo siempre se circunscribe a la lectura y la escritura en diversos aspectos.

Los escribas siempre han sido una clase más alta que la de los trabajadores comunes, si bien es cierto que para llegar a desarrollar la profesión han tenido que superar varias pruebas e instruirse duramente. Dependiendo del periodo de la historia de Kemet en el que nos encontremos podemos ver como hay escuelas en las que se forman escribas para el estado que, dependiendo de las necesidades de los servicios administrativos, desarrollarán su trabajo en una u otra parte. También ha habido momentos en los que los escribas eran trabajos hereditarios, pero es lo menos corriente.

Otros tipos de funcionarios eran los correos reales. Hombres dedicados a repartir en una ciudad en concreto o a viajar entre ciudades llevando documentación entre diversas administraciones. Hay jueces que se encargan de juzgar los pleitos y disputas entre particulares, recaudadores de impuestos, artesanos bajo la dependencia del estado, artistas que trabajan en la tumba del nesut (rey), etc. El grupo de funcionarios engloba muchas profesiones y siempre ha sido muy numeroso.

Normalmente un funcionario retirado recibe una pensión como lo hace un jubilado en nuestros días. Dependiendo del periodo de la historia puede ser vitalicia o de unos años determinados pasados los cuales esa persona tiene que contar con familiares que le mantengan.

En La última etapa vemos cómo se desarrollan en profundidad diversos trabajos dentro de la administración del estado. Quiero terminar este aspecto del libro incluyendo algunos párrafos en los que se toca este determinado punto:

“Para poder trabajar en alguno de estos lugares y ser funcionario se exigían ciertas cosas no al alcance de todos ya que implicaban dedicar gran parte de tu vida a aprender y estudiar, cosa que muchos no podían hacer por la necesidad de continuar el trabajo del padre. Se comenzaba como escriba y se iba ascendiendo a escriba superior, director, y así sucesivamente dependiendo del tipo de servicio al que se optase. Los funcionarios podían distinguirse fácilmente porque portaban una vara que les otorgaba poder ejecutivo”

“Era una forma de formarse como escriba distinta a la que había experimentado la primera vez. En aquella ocasión nos formaban para ser parte del gobierno, para desarrollar tareas de funcionario público de diversa índole y pasar el resto de nuestras vidas en la escala administrativa. Ahora nos formaban directamente con el objetivo de formar parte de un templo. De registrar todo lo que allí sucedía y colaborar con los sacerdotes en lo que hiciese falta. Ese era nuestro cometido por lo que las enseñanzas también eran diferentes”


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