Buscar este blog

Contador de visitas

1/11/13

Iten





Podemos considerarlo un dios, aunque  según en qué momento de la historia nos encontremos o según qué concepciones la visión de Iten cambia. Para comprender quién es Iten tenemos que ponernos primero en situación.

En un determinado momento de la última parte de la historia de Kemet un rey decidió recuperar el poder que el clero de Imen estaba asumiendo y reunificar todo el sistema de dioses simplificándolo y centralizándolo. Para ello se abandonó el culto de todos los dioses y se consideró como único dios verdadero a Iten.




Iten era un concepto que ya existía, era la palabra designada para nombrar al disco solar desde mediados de la historia de Kemet, pero el rey lo convirtió en algo más, en el único dios existente y en la cúspide del sistema teológico. Iten se convirtió en lo que en la antigüedad fue Ra, la figura central del culto, el dios supremo creador del que emana toda la vida y cuyo representante en la tierra es el rey.

De esta manera se eliminaban otros dioses y especialmente Imen ya que el clero de Imen en Uaset estaba alcanzando un poder que rivalizaba con el del rey. Sin embargo la existencia de Iten como cúspide de la religión de Kemet fue efímera ya que los herederos del rey abandonaron su culto y retornaron a los dioses tradicionales.

Durante el tiempo en que Iten fue el máximo exponente de la religión en Kemet se le representó como el disco solar de cuyos rayos emanaba la vida. Sin embargo y pese a las intenciones del rey, Iten no fue adoptado como tal por la gente corriente que siguieron practicando sus cultos privados y domésticos a pesar de que los grandes templos permanecieron inactivos durante todo el reinado.

Así pues Iten fue tan solo la idea de centralizar y convertir a la religión de Kemet en algo unitario y fácil de controlar, sin embargo fracasó estrepitosamente reduciéndose a unos pocos años su presencia y solo en los círculos más cercanos al rey así como en la ciudad que él mismo ordenó levantar.


Publicar un comentario