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18/4/12

Generalidades en la historia de Kemet


Cuando se habla del pasado se tiende a generalizar, a coger periodos grandes de la historia y tratarlos como una única cosa, como un gran todo sin diferenciar o discriminar. Es un gran error pero que, a la población general, a la que la cultura y el saber le dan más o menos igual, no le importa, pero que, en mi opinión, es importante matizar si no queremos continuar viviendo en la ignorancia en la que muchos parecen encontrarse cómodos.

En mi serie de entradas acerca de Kemet (antiguo Egipto) voy a añadir una nueva profundizando en este aspecto. Es algo que sucede cuando se habla de grandes civilizaciones del pasado como la romana, griega, mesopotámica, etc… pero me voy a centrar en Kemet que es de lo que tratan estas entradas.




Cuando se habla de Kemet se hace generalizando toda la cultura en uno o varios aspectos. Me explico antes de nada para que quede claro. Se habla de ciertos dioses como si fuesen los principales o existiesen durante toda la historia de la civilización egipcia, de costumbres, tumbas o cualquier otro elemento, sin discriminar temporalmente. La civilización en Kemet tal y como duró hasta que los extranjeros comenzaron a gobernar definitivamente el país, fueron casi 3000 años.

Se dice 3000 años con mucha frialdad pero, si lo pensamos detenidamente, es un periodo enorme de tiempo. Desde la primera guerra mundial no han pasado ni 100 años y parece historia antigua para nosotros, miles de acontecimientos y cambios se han producido desde entonces, imaginémonos en 3000 años.

Por eso es un error de bulto hablar de, por ejemplo, Imen (Amón) como dios principal de Kemet cuando eso no fue así durante toda su historia, solo durante un periodo concreto y en circunstancias concretas. Lo mismo sucede al afirmar como Vivian, como construían las tumbas, sus creencias, etc… generalizamos degradando 3000 años de historia, de cambios y de costumbres en un único pensamiento, en una única opción.

Está claro que no podemos precisar constantemente y puntualizar cada frase que digamos al respecto, pero lo que no podemos hacer es frivolizar ni afirmar categóricamente, como muchos hacen, hechos que no atañen a toda la historia de una civilización, sino a una parte muy pequeña de la misma. Hay muchos entendidos de oídas hoy día, mucho informado por la Wikipedia y similares que con ver un par de datos creen entender el significado y la relevancia de muchas cosas, pero no podemos caer en los mismos errores que ellos. Generalizar es horriblemente malo, pero hacerlo pretendiendo dar información correcta es aún peor.

Algunos buscan acotar un poco más y no hablan del antiguo Egipto como un único bloque sino que lo dividen en etapas como imperios antiguo, medio y nuevo. Es una forma de acotar, pero igualmente errónea, ya que cada uno de esos periodos, que los estudiosos que no han vivido esa época quieren implantar como verdaderas etapas, duró demasiado tiempo como para generalizar igualmente, como para buscar patrones y costumbres homogéneas.

¿Qué debemos hacer entonces según mi opinión?. ¿Acotar aún más o no hablar de ello?. Bien, si una cosa tengo clara es que, si no se de algo, no hablo de ello, o procuro precisarlo. Hay demasiados sabios hoy día como para sumar todavía más al montón. No hay nada de malo en la ignorancia, todos somos ignorantes, y cuanto más sabemos más ignorantes nos encontramos. Simplemente procuremos hablar correctamente y precisar las cosas, porque sino, caemos en los mismos errores que millones de personas cometen todos los días, y es hablar sin saber, demostrar sin poseer conocimientos.

La historia de Kemet, como la de cualquier otra civilización, es muy grande, y, si nos molestásemos un poco en profundizar en ella, nos daríamos cuenta de que no hay generalidades, no hay historias de guías que sirvan de patrón fijo, no hay formulas matematicas para definir las cosas, tan solo particularidades y mucha, mucha más riqueza de la que jamás ningún ser humano podrá alcanzar a comprender.
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