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5/10/09

Mi vida en Padova (IIII): De visita en Verona


Este sabado he aprovechado para ir a conocer ciudades cercanas y me he decidido por Verona. Cogiendo pronto el tren he llegado alli sobre las 11 de la manana y he empezado a recorrer la ciudad sin mapa. Puede parecer muy arriesgado el no saber donde ir o donde estan las cosas teoricamente importantes pero me gusta mucho conocer una ciudad por mi mismo sin tener que recurrir a lo tipico para turistas.

Verona es una ciudad preciosa, suficientemente grande como para acabar a trozos al final del dia de tanto andar. Cuenta con un parque muy bonito y largo cuyo nombre no recuerdo pero que es una delicia. Es como el retiro (salvando las distancias que son muchas) pero mas a lo largo que a lo ancho.

El rio que atraviesa la ciudad es increible. Comer frente al rio desde un puente o la orilla del mismo no tiene precio. Sobre el rio esta castelvecchio donde se encuentra un museo de arte (sobre todo pintura). En principio el precio me ha parecido exagerado (seis euros) pero luego te das cuenta de que los vale ya que es gigantesco. No menos de hora y media para recorrerlo todo y eso no deteniendome en exceso en los cuadros en general.

Ademas, el hecho de estar dentro de un castillo le da un encanto especial ya que recorrers salas, puentes y localizaciones muy bonitas con una vista al rio que no tiene precio. Los cuadros abarcan autores (especialmente) Venetos de 1400-1600 incluyendo a Luca Giordano o Tommaso Porta entre otros. Una maravilla de digna de ver. Estar en la ciudad y no entrar en el museo es perder el tiempo.

Tras esto que ya me llevo toda la manana y habiendo comido con vistas al rio me dirigi al centro de la ciudad. El centro me recordo poderosamente a Madrid ya que las calles parecen la gran via en hora punta llenas de tiendas y de gente por todos lados. En la plaza central se encuentra la Arena, anfiteatro romano que se usa como escenario para conciertos y eventos varios.

Todo el mundo que va a Verona entra en casa de Giuletta y le toca la teta (esto es asi no me lo invento) pero yo no entre porque tampoco debe ser algo especialmente interesante mas que para el curriculum de los turistas que se piensan que con eso han hecho algo importante en la ciudad. En su lugar continue recorriendo el centro entrando en iglesias y un campanario donde creo no se podia subir, pero como nadie me dijo nada.

En definitiva, una ciudad maravillosa llena de vida y de lugares interesantes. Una anecdota que me paso al ir es que me meti en un tren rapido nacional en lugar del regional para el que habia preso el billete. Lo sabia pero no pasaba otro por Verona y no iba a pasar toda la manana en la estacion. El caso es que sabia que podia pasar el revisor y decidi hacerme el dormido. En un momento escuche a un hombre diciendo a mi lado buon giorno un par de veces pero segui como si nada. Gracias a esto me libre de la multa. Solo abri los ojos al llegar a la estacion en la que me baje rapido.
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